Evita las fórmulas mágicas para conseguir dinero urgente

El peligro de los prestamistas particulares

dinero prestado


La cultura popular nos ha proporcionado famosas leyendas y toda suerte de sortilegios que ayudan a convocar la buena suerte con respecto al dinero y la fortuna: desde el desprendimiento de nuestro primer diente de leche y el dadivoso roedor, hasta una pata trasera de un inocente conejo, pasando por duendes verdes que descienden por toboganes de arcoíris en búsqueda de su caldero de la abundancia o pellejos de carneros dorados colgados al sol. Independiente de nuestra disposición para creer en alguna de estas leyendas, ya entrados en el siglo XXI, internet se ha erigido como verdadero cuerno de la abundancia. Una fuente de maná del que parece que todos podemos tomarnos un trago hasta que estemos ahítos de clics y pantalla. El problema viene de las indigestiones que pueda traernos elegir malas opciones a la hora de alimentar de dinero urgente nuestras cuentas.

El peligro de los prestamistas particulares


La web 2.0, la superación de la brecha digital y la democratización del uso de las redes ha contribuido a que todos los usuarios busquen en internet todo aquello que necesitan en primera instancia, y todo aquello de desean, en segundo lugar. La necesidad de dinero urgente es, sin duda, uno de los requerimientos habituales de la población a la que el azote de la crisis más ha afectado: desempleados, pensionistas o estudiantes buscan con denuedo todas las maneras posibles de conseguir unos ingresos extra que alivien su situación financiera. Como es lógico, la manera más rápida y sencilla de conseguirlo es a través de un prestamista aunque esta urgencia conlleva que, en ocasiones, estos consumidores caigan en las zarpas de empresas y particulares de dudosa confianza que ofrecen grandes sumas de dinero a cambio de unos sospechosos bajos intereses y un plazo de devolución extremadamente generoso.

Estos prestamistas suelen anunciarse en foros de escasa reputación en la que los usuarios preguntan por fórmulas sencillas y rápidas para conseguir un crédito que le permita saldar algunas de sus deudas. Se anuncian como ángeles redentores que prometen restituir tu solvencia económica y limpiar tu estatus crediticio para que puedas reincorporarte, incólume, al sistema bancario del que fuiste expulsado.

Nada más lejos de la realidad. Estas fórmulas mágicas tienen más visos de realidad que la existencia del unicornio o del lepracaun; son estafas evidentes que apelan al absoluto desamparo de este tipo de consumidor que no encuentra la manera de financiarse: el anonimato y la ausencia de control público de este tipo de operaciones son un reclamo irresistible.

Entonces, ¿en quién confiar mis necesidades de dinero? Nadie de duros a pesetas, como en cualquier transacción comercial, el vendedor espera recibir una contraprestación a su venta. El dinero no es ajeno a esta máxima capitalista y entra dentro de la lógica del mercado que los prestamistas impongan las condiciones que estimen oportunas ante su asunción de riesgos crediticios; pero siempre dentro de un marco regulatorio y de toda la normativa vigente. En el caso de las entidades bancarias, su ámbito de actuación está ampliamente supervisado (aunque los últimos tiempos nos han demostrado que no con todo el celo debido), y las entidades financieras privadas, aunque no cuentan con una normativa específica que regule los intereses de sus productos, operan dentro de la ley y sus clientes disponen de todas las garantía de protección oportunas. Los requerimientos de estas operadores de minicréditos son bastante menos exigentes que los de la banca tradicional, por lo que son la mejor (en ocasiones, única) opción para los usuarios con menor solvencia. Se trata de un salvavidas que, usado con mesura, puede sacarnos de puntuales apuros económicos, pero que nunca nos sacarán completamente a flote si nos estamos hundiendo en un océano de deudas.

Es el consumidor el que tiene la última palabra a la hora de contratar un préstamo personal. Debe imperar la sensatez y no dejarse engatusar por fórmulas mágicas sobre créditos de fuentes sospechosas, la estafa estará llamando a tu puerta; en caso de necesidad de liquidez, acudir a empresas financieras de contrastada reputación es siempre la mejor opción.

Todo lo demás son cuentos para niños.

¿En qué te puede ayudar iAhorro Hipotecas?

iAhorro es un comparador financiero donde puedes encontrar toda la información sobre las hipotecas del mercado. Te ayuda a comparar para hacer una buena elección y ahorrar dinero. iAhorro te acompaña en todo el proceso de contratación para que tomes las mejores decisiones financieras.

Inicia sesión o publica como anónimo


Contamos con más de 40 expertos independientes para responder gratis a tus preguntas.