Finanzas en fiestas: algunas ideas a tener en cuenta

La nómina como financiación



Recién pasada la Navidad entramos en la recta final de estas fiestas: los Reyes, época de gastos por excelencia, y aunque los estudios pronostican que seguiremos ajustándonos el bolsillo, todos sabemos que estiraremos al máximo nuestra cartera para regalos, cenas o fiestas. Y es que muchas familias no sean recuperado de los excesos de las vacaciones de verano o de la vuelta al colegio, cuando llegan las fiestas navideñas; por todo ello es cada día más frecuente buscar fórmulas financieras para poder hacer frente a este importante gasto.

Con la crisis la mayoría de familias intentarán sufragar sus gastos con sus ingresos corrientes y ahorro. Los préstamos personales están prácticamente descartados y aproximadamente un 31% de los encuestados por iAhorro.com afirma que tirará de tarjeta.

La nómina como financiación


Las diferentes opciones que ofrece domiciliar la nómina, suelen ser los recursos mejores para conseguir financiación, tanto por su coste como por la rapidez en conseguir dinero. Lo más económico es pedir un anticipo de nómina, nos abonarán en nuestra cuenta el importe de nuestro salario que posteriormente nos descontarán tras su pago. El principal inconveniente es precisamente este, que en un corto periodo de tiempo (como máximo un mes) tenemos que devolver el dinero, mientras que a favor tiene su nulo coste, sólo necesita tener cierta antigüedad con la nómina domiciliada en la entidad financiera.

La segunda opción es acceder a un préstamo nómina, de concesión rápida y que generalmente tienen como límite un número de mensualidades (de 3 a 5 es lo más común). Igualmente exigen cierta antigüedad con la nómina domiciliada, los plazos de devolución suelen ser no muy largos (de 6 meses a 2 años) pero a cambio  los tipos de interés suelen ser más bajos que otros préstamos personales.

Dentro de esta categoría existen préstamos sin intereses, pero que cobran por anticipado una comisión de apertura y/o estudio, este coste tiene que medirse con la TAE de la operación para poder compararla con otros préstamos, ya que hay casos que pueden ser más caros que otros con intereses.

Uso de la tarjeta de crédito


Es una opción cómoda y cada día más usado, de hecho mientras que las de débito se han estancado en los últimos años, las tarjetas de crédito se han multiplicado por 8 en los últimos años hasta llegar a los 40 millones de plásticos.

Para financiar una compra las más recomendables son las tarjetas con pago aplazado, especialmente diseñadas para fraccionar una operación y con unos tipos de interés más bajos que la mayoría de las tarjetas de crédito. El coste es uno de los principales inconvenientes de estos productos de financiación ya que los intereses de una tarjeta pueden llegar hasta el 25% TAE, y es que en estos productos se suele destacar el tipo de interés nominal mensual mientras que al igual que en los préstamos hay que fijarse en la TAE para poder comparar.

Entre los puntos a favor de las tarjetas está la flexibilidad, tanto a la hora de fraccionar como poder cancelar esta financiación, sin ningún coste adicional, mientras que en la mayoría de los préstamos hay comisión de cancelación.

Por todo ello, compare las diferentes opciones y evalúe su coste no sólo los intereses, si no también comisiones y plazos, para intentar que la cuesta de enero sea menos empinada.