¿Hay créditos baratos hoy en día?

Tipo de interés

los mejores créditos


Pedir un crédito se ha convertido en una tarea habitual entre los clientes de las entidades. Independientemente de su finalidad (ya sea hacer frente a gastos imprevistos, financiar proyectos personales o cualquier otro uso), la realidad es que los préstamos están a la orden del día.
Con la cantidad de créditos que ofertan las empresas para satisfacer esta demanda, ¿cómo podemos elegir el que mejor nos convenga? Para encontrar el crédito más barato, tenemos que fijarnos en una serie de características.
Los aspectos de uno de estos préstamos que más se ven reflejados en su precio final son los intereses, las comisiones y el plazo de devolución.

Tipo de interés


Los tipos de interés dan como resultado la cantidad que deberemos abonar el banco, además del valor total del préstamo, para saldar nuestra deuda. Un tipo de interés es fijo si es independiente del mercado, y variable si se establece en función del mismo. En este último caso, el tipo de interés cambiará –probablemente aumentará- a lo largo de la vida del préstamo.
A la hora de buscar un crédito barato, hay que tener en cuenta que un tipo de interés nominal no contiene las comisiones u otros gastos derivados del contrato del préstamo. Una herramienta más fiable para calcular su precio real es el tipo de interés TAE.
Los tipos de interés pueden variar dependiendo de los requisitos que nos exija la entidad y de los criterios de riesgo que nos aplique.
Actualmente, los intereses que ofrecen los créditos se sitúan alrededor del 8%. Sin embargo, algunas empresas ofrecen préstamos de este tipo aun tipo de interés bastante menor al de la tendencia general.
Es el caso del crédito que ofrece Comunitae, partiendo de un tipo de interés fijo del 7% (que puede aumentar dependiendo de nuestra situación) La cantidad a prestar va desde los 600 euros hasta los 6.000. El plazo máximo para devolver el préstamo es de dos años.
Por su parte, el Préstamo Lendico parte de un interés fijo del 6,30% TAE. Este crédito puede alcanzar los 25.000 euros a devolver en un plazo máximo de cinco años.

Comisiones


Es posible que un crédito proponga un tipo de interés nominal bajo en relación al resto de opciones existentes en el mercado, pero si las comisiones son muy elevadas puede que, a la hora de la verdad, no resulte nada barato.
Entre los gastos que nos suele suponer el contrato de un préstamo se encuentran las comisiones de apertura y estudio de nuestro caso particular (como por ejemplo, la comprobación de bienes que podemos garantizar) o las de cancelación o amortización si decidimos terminar con el crédito de forma anticipada. También pueden cobrarse las cantidades destinadas a pagar a los posibles intermediarios.
Algunas entidades utilizan como estrategia comercial la cancelación de estas comisiones. Por ejemplo, al pedir un Préstamo naranja de ING Direct, el banco no nos cobrará por su apertura, estudio o cancelación anticipada. Un dato interesante si tenemos en cuenta que se trata de un préstamo de hasta 60.000 euros. Su plazo máximo es de diez años y para contratarlo es necesario tener nuestra nómina con la entidad al menos seis meses antes.

Plazo de devolución


Un crédito que nos prometa un plazo de devolución de los años suficientes es una garantía de que podremos pagarlo a tiempo y no tendremos que abonar de más por comisiones de impago.
Pero por otra parte, un plazo mayor del necesario puede llevarnos a querer terminar de pagar el préstamo antes de lo previsto, lo que podría conllevar gastos de amortización anticipada. Además, cuanto más tiempo estemos pagando el crédito, más gastaremos en forma de intereses.
Comparar entre las características de las ofertas que podemos encontrar es una forma útil de encontrar el crédito que mejor nos convenga, dependiendo de nuestro caso personal.