Hipotecas para financiar la compra de suelo

Lo que si hay que tener en cuenta es que es lo que se va a construir en ese solar


hipotecas para suelo


Las hipotecas pueden ser de tipos muy diferentes y adaptadas a las necesidades de perfiles variados. Para elegir la mejor, es aconsejable conocer qué estamos buscando qué nos ofrece el mercado Para saber más sobre este préstamo, puedes consultar nuestra Guía de hipotecas gratuita.
Son las adquisiciones del suelo con la finalidad de realizar una construcción sobre el solar y venta posterior de viviendas (o para vivir si es una autopromoción).
Antes del famoso boom inmobiliario, muchas pocos eran los bancos que financiaban suelo; pero con la llegada de la burbuja y al empezar determinados entidades financieras a dar operaciones para la adquisición de suelo urbano o urbanizable, la mayoría entró en la rueda de la financiación de la compra de solares a los promotores, si lo que querían al final era captar negocio y, por lo tanto futuras hipotecas.
Lo que si hay que tener en cuenta es que es lo que se va a construir en ese solar.

 


  1. Que se destine a la promoción de viviendas. En este caso el promotor deberá de pagar un determinado precio por el solar al vendedor que hayan pactado y si el primero necesita de financiación bancaria, puede hipotecar el solar como garantía de la financiación solicitada. ¿Qué importe? Aquí sí que se abre un mundo de posibilidades. Dependerá del perfil del promotor y su experiencia previa con la entidad, dependerá del tipo y número viviendas que quiera construir y de cómo está el mercado inmobiliario a su alrededor, si serán viviendas de primera o segunda habitabilidad,….. Muchas son las posibilidades, con lo cual el importe a solicitar dependerá de muchas variantes. Nos podíamos mover entre cifras de un 50% del valor del suelo hasta un porcentaje elevado de lo que valdría la construcción una vez terminadas las viviendas que hay encima. Ejemplo: Si un solar cuesta 600.000 euros y en él se piensan construir 25 viviendas a 200.000 euros la vivienda, supondría un precio final de 5.000.000 de euros. Las entidades financieras en ocasiones han permitido hipotecar y dar un préstamo para la compra del solar (en forma de préstamo al promotor) de hasta el 100% del precio de venta de los inmuebles a construir. Lo normal en este ejemplo sería, en la buena época constructora que el préstamo solo para la compra del suelo fuese del 50% del precio, o sea, 300.000 euros, pero muchas entidades lo encubrían como el préstamo promotor llegando por ejemplo a financiar el 80% del valor final, en este ejemplo 4.000.000 de euros. Una consecuencia de esto es que haya entidades financieras ahora mismo que dieron como en el ejemplo 4 millones de euros para solares con precio de 600.000 euros y que hoy no valen ni 200.000 euros de tasación.

  2. Que se trate de un solar para realizar una operación de autoconstrucción. Es decir, un particular lo que aquí quiere es adquirir un solar para poder construir luego encima su vivienda personal. Al igual que lo que ocurre con la construcción en general han experimentado cambios desde el estallido de la burbuja inmobiliaria. Antes para la concesión de estas hipotecas o financiaciones, se tasaba cual sería el valor de la construcción una vez terminada y de ahí se le concedía entre un 70% y un 80% del valor de la misma al cliente para que fuese construyendo e incluso, pudiese aportar parte de este dinero a la compra del solar. Tras el estallido la cosa ha cambiado. Las entidades ya exigen (salvo perfiles de clientes especiales) que para dar un préstamo para construir la vivienda, el suelo ya esté comprado y pagado por parte del solicitante con lo cual ya no financiará nunca la compra de suelo esa hipoteca.

  3. Que se trate de un solar para establecer cualquier tipo de inmueble destinado a otra cosa que no sea la vivienda habitual del solicitante o la construcción de viviendas destinadas a su venta. O lo que es lo mismo, que se solicite financiación para montar las instalaciones físicas de un negocio o empresa. En este caso la hipoteca a solicitar o la financiación cambia drásticamente ya que no se está financiando solo la compra y acondicionamiento de un solar para realizar una actividad, sino que lo que se está evaluando es la puesta en marcha de un negocio, con el riesgo de incertidumbre que eso conlleva, con lo cual lo más habitual es que la entidad financiera en ese caso solicite que el que vaya a montar esa empresa sea ya el propietario del solar.


  4.  


Hoy en día es muy difícil que se financie suelo, como mucho parte de la promoción y no sin serias dificultades para encontrar esta financiación hipotecaria. Las entidades financieras tienen en sus balances enormes cantidades de terrenos urbanizables que, probablemente, acaben construyendo por su cuenta o en asociación con constructoras. Poco interés tienen, por tanto, en financiar el suelo y las promociones de otros.
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