Inversión segura y rentable: no existe

¿Qué hago con mi dinero?

Foto de monedas e inversiones


A raíz de un artículo titulado 'El dinero busca cobijo' en La Razón, que insertamos al final de este artículo, veamos algunas dudas que el inversor y cliente bancario suele hacerse.



¿Qué hago con mi dinero?


Ante la bajada de las bolsas y el poco rendimiento que ofrecen los depósitos , los pequeños inversores se preguntan qué hacer con su dinero. ¿Qué se puede recomendar en la actualidad?

Precaución, formación, información y, finalmente, acudir a profesionales independientes para contrastar las estrategias de inversión.

Desde iAhorro.com huimos de las recomendaciones de inversión genéricas; queda muy bien hacer recomendaciones generales, pero ayuda muy poco al pequeño inversor. Cada inversor es un mundo y hay que analizar su formación financiera, situación económica y familiar, además de psicología y demás activos en los que invierte y ha invertido, antes de recomendarle activo alguno.

Lamento informar al consumidor financiero de que sin formación, no hay inversión rentable que valga. El esfuerzo ha llegado al mundo del pequeño inversor y bienvenido sea este. La alternativa al esfuerzo inversor es perder dinero y tranquilidad.

Rentabilidad sin riesgo


La mayoría de las personas quieren obtener algo de rentabilidad sin asumir demasiados riesgos, pero apenas existen opciones, ¿no hay productos sencillos?

No hay productos fáciles de comprender, rentables, sin riesgo y con liquidez. Esta categoría la ocupa, cuando los intereses están altos, los depósitos bancarios (si tenemos hasta 100.000 euros en un mismo banco). La deuda pública puede también enmarcarse en este grupo, si bien no son líquidas antes de vencimiento a riesgo de perder capital.

En un momento económico de tipos muy bajos, incluso negativos en determinados plazos y mercados, desaparecen los productos simples, rentables y con poco riesgo.

Desgraciadamente el producto financiero de elección en estos momentos, el fondo de inversión, es complejo y solo con formación y experiencia previa puede el cliente tener probabilidades altas de ganar dinero. Desde el consultorio de iAhorro.com detectamos con frecuencia una mala comercialización de fondos de inversión a clientes sin la formación adecuada y con un perfil de riesgo moderado o conservador que no encaja con la política del fondo recomendado. La CNMV considera que la mayoría de fondos no son productos complejos , tesis más que discutible, lo que supone una protección muy baja del cliente minorista.

¿Estamos ante un nuevo paradigma?


Para el cliente acostumbrado a ir al banco y pedirle al director dónde invertir su dinero, sí. Cuesta mucho ahorrar, pero hay que entender que tanto o más cuesta hacerlos crecer.
Trabajar mucho, ahorrar y después perder el dinero por no tomarnos en serio la inversión es un absurdo. Ante la duda, buscar la opinión de un experto independiente; Internet permite preguntar a los mejores, sin compromiso. Y llegado el momento, pagar por el asesoramiento. El asesoramiento "gratuito" del banco cuesta mucho dinero.

Se acabaron los mantras: la renta variable no siempre da dinero en el largo plazo y la renta fija no es tan segura como nos quieren hacer ver.

Las frases hechas sirven para que algunos gurús parezca que saben mucho, pero cualquier parecido con la realidad inversora es pura coincidencia.

Vivimos en un mundo cambiante, donde empresas y sectores enteros se vienen abajo dejando paso a otros. Si compramos todas las acciones del mundo, probablemente ganemos dinero si nos se produce un apocalipsis zombi, claro está. Sin embargo, incluso en el caso de comprar acciones de todas las empresas del globo, podríamos perder parte de la inversión si invertimos más en unas empresas que en otras.

La vivienda nunca baja y la economía siempre crece eran dos mantras muy usados: ¿en qué han quedado?

Puede que disienta de buena parte de los profesionales de la inversión bursátil, pero la idea es que la inversión estática a largo plazo es una apuesta, no una inversión. Hay que tener estrategias dinámicas y no pensar que el largo plazo todo lo arregla. Grandes empresas hoy, por ejemplo bancos, podrían acabar desapareciendo si la revolución digital acaba exigiendo su cabeza. Nara es para siempre, inversiones incluidas.

El ladrillo


El ladrillo como inversión de las familias es una mala inversión. Y me refiero a comprar segundas residencias como inversión. Otra cosa es adquirir la primera vivienda para vivir y transmitir un hogar a las próximas generaciones, que entiendo tiene sentido.

Comprar casas para invertir, por ejemplo para alquilar, puede tener sentido para grandes patrimonios que diversifican sus activos. Pero si se hace como principal inversión lo que estamos haciendo es poner todo nuestro capital en un activo de precio volátil, en un mercado poco transparente, con poca liquidez y costes altos de mantenimiento. Si nos gusta el ladrillo como inversión, mejor utilizar fondos inmobiliarios o Socimis (Sociedades Anónimas Cotizadas de Inversión Inmobiliaria).

Artículo en La Razón