La cultura financiera es la clave

Finanzas.com

La cultura financiera permite, al cliente de banco, al votante de un determinado partido y al ciudadano en general, decidir qué se hace con su dinero y qué derechos y obligaciones se le imponen. Una sociedad formada en finanzas no es tan fácil de engañar como una inculta.


Gran parte de la crisis bancaria que sufrimos se debe a la ausencia de conocimientos sobre economía y productos financieros del público en general, que ha permitido que gestores sin la mínima ética exigible se hayan aprovechado de ello.



Es muy importante que cada uno de nosotros acepte la responsabilidad individual de formarse e informarse; tenemos el poder de cambiar las instituciones y los bancos que gestionan nuestro dinero, mediante cada una de nuestras decisiones. Cambiar de banco si nos cobra por tener una cuenta, dejar de votar a los políticos que no miran por el interés general o asociarnos a colectivos que defienden los derechos del cliente bancario son actuaciones individuales que, agregadas, pueden cambiar el sistema.

Uno puede seguir sin hacer nada, pensando que no tiene poder para cambiar las cosas. Es falso, simplemente tiene pereza o desidia.

En Finanzas.com han tratado el tema en un artículo titulado "Mejorar la educación financieras de los españoles", contenido muy interesante en el que iAhorro da su opinión. Entre otras declaraciones podríamos destacar:

En ese sentido, Pau A. Monserrat de iAhorro está completamente de acuerdo con el Banco de España en que "es vital que este tipo de enseñanza se integre en el sistema educativo a todos los niveles", "dado que la cultura financiera es esencial para sobrevivir económicamente en una sociedad compleja como la actual".

"Una de las causas de la crisis financiera que estamos viviendo es que el cliente no tenía la cultura financiera básica para saber distinguir un depósito a plazo de una participación preferente, ni sabía calcular en endeudamiento máximo que podía asumir al solicitar un préstamo hipotecario", explica este experto quien, no obstante, también atribuye parte de la responsabilidad de lo sucedido a determinadas prácticas de comercialización un tanto excesivas.

Este experto recuerda que la información es poder y, por lo tanto, "los ciudadanos tenemos que aprender que nuestro poder como clientes, ciudadanos y votantes parte de nuestra formación e interés. Somos los que podemos cambiar las cosas, si ejercemos responsablemente nuestro poder de elección".