La generación Millennial

¿Qué es la generación Millennial?


Los Millennials, esta es la nueva etiqueta que se les ha colgado a la generación que nació entre los años 1981 y 1996. Y es que la situación de los últimos años, los cambios sociales y la apertura al mundo global no ha dejado indiferente a nadie. A los jóvenes les ha afectado profundamente esta transición suponiendo un cambio estructural en su comportamiento.

¿Qué es la generación Millennial?


Es un grupo de personas de nada menos que 80 millones en Estados Unidos y de más de 5 millones en España. Serán los consumidores del futuro, llegando a alzarse con el 75% de los puestos de trabajo en todo el mundo.

Se trata de la generación que basa su vida social en las redes, pasando más de 25 horas a la semana frente al ordenador. Esto supone que cada persona tiene el poder de la comunicación en sí misma, de recaudar y enviar información por medio de casi cualquier canal.

El nuevo consumo


Solo en Estados Unidos tienen una capacidad de compra de 1,3 billones de dólares, cifra que supera los 900.000 euros. Y precisamente esta es la causa del nuevo cambio. La mayor fuerza de consumo ya no se rige por los comportamientos de sus predecesores, si no que le dan una mayor importancia a lo que antes no la tenía. Se compran menos coches y pisos, se preocupan menos del futuro y crear una vida estable dando más importancia a vivir la vida.

Esta es la causa principal del eufemismo “madurez retrasada” y es que por las condiciones económicas en las que nos encontramos, una de las peores situaciones de desempleo entre los jóvenes, la emancipación se atrasa cada vez más y las hipotecas se piden más tarde. Se ha iniciado la contracultura del trabajar para vivir en vez de vivir para trabajar, se desaprueba la codicia y el beneficio personal por encima de todo. El Periodista Kevin Roose “La gente que retrato en el libro son jóvenes financieros, pero envidian a sus amigos que trabajan en Facebook o Google en Silicon Valley. Esta nueva generación se mueve antes por prestigio que por dinero. Y no quieren hacer algo que algunos entienden como perverso y codicioso”.

¿Cómo afecta al marketing?


La nueva situación ha azotado de manera violenta la economía mundial desde el sector de las finanzas hasta el inmobiliario o el bancario. Todo queda ahora en manos de la publicidad y marketing, que tendrán que renovar sus mensajes, productos y servicios. El problema es si las empresas son conscientes de la necesidad de este cambio.

Una generación que tiene tanta capacidad de información y desinformación en su mano, confía en la experiencia de otras personas con características parecidas. No se fían de lo que nos venden sino de otros jóvenes que se acaban convirtiendo en prescriptores de cada marca.

La solución está en las marcas, y así lo admite Anthony Pralle, responsable europeo de marketing y ventas de la empresa BCG “Es la generación de consumidores del futuro. Valora mucho las marcas, incluso más que otros compradores, pero son más exigentes y esperan de ellas cosas distintas. Demandan bastante transparencia y un mayor compromiso con causas medioambientales y sociales”.

El mercado financiero


La industria financiera puede que sea una de las más afectadas y las que, por tanto, más van a tener que trabajar para implantar cambios en su funcionamiento. A esta nueva generación no les atraen los bancos tradicionales prefieren operar desde cualquier lugar mediante internet. El pago mediante smartphones se va a convertir en el método del futuro. La nueva plataforma COINC se adapta a estas necesidades, por las que se quiere todo "ahora".

Muchas empresas a nivel internacional como ICICI (India), ASB Bank (Nueva Zelanda) y Commonwealth Bank (Australia) ofrecen servicios financieros a través de Facebook. Para los Millennials el dinero tangible no existe “En la UE solo el 9% de la moneda en circulación es tangible”, explica Rodrigo García de la Cruz, profesor del (IEB).
No es que el futuro que nos depare sea peor que la dinámica actual, sino que se convertirá en algo diferente a lo que todos nos deberemos adecuar.