Productos financieros >

Las cuentas corrientes: productos financieros simples pero necesarios

¿A qué productos bancarios nos lleva la cuenta corriente?

image backgorund post

mejores cuentas bancarias


Las cuentas corrientes son productos financieros básicos para todo aquel que necesite empezar a gestionar de forma independiente su vida económica. Hay muchos tipos de cuentas dependiendo de las gestiones que se necesiten realizar, incluso hay cuentas infantiles, destinadas a los más pequeños de la casa. No significa que con cinco años empiecen a gestionar las finanzas sino que están más enfocadas al ahorro.
Casi todos, sino todos, los productos financieros necesitan como base una cuenta bancaria. Esto significa que para completar la operativa o realizar alguna de sus funciones se apoyan en una cuenta bancaria.

¿A qué productos bancarios nos lleva la cuenta corriente?


Las tarjetas: ya se trate de tarjetas de crédito o de débito la realidad es que las tarjetas bancarias necesitan estar vinculadas a una cuenta.

Las tarjetas de débito van vinculadas a una cuenta de la misma entidad, de hecho es un producto que siempre va unido a las cuentas corrientes o las nómina, en menos ocasiones se encuentran en las cuentas de ahorro. Son parte fundamental para gestionar el dinero en cuenta.

Las tarjetas de crédito también necesitan estar vinculadas a una cuenta pero, en muchos casos, no se requiere que la cuenta en la que se vinculen los pagos sean de la mima entidad que la que expide la tarjeta.

Las hipotecas: son productos a los que se recurre cuando se quiere financiar una vivienda. Toda hipoteca necesita vincularse a una cuenta bancaria desde donde se realizarán los pagos de las cuotas periódicamente. En estos casos la cuenta será de la entidad en la que contratemos la hipoteca.

Las hipotecas suelen ofrecer mejores condiciones a los que se vinculen con la entidad en mayor medida. Esto puede significar que tengamos que contratar una cuenta nómina en la propia entidad, incluso la domiciliación de una nómina de un importe determinado.

Depósitos: los depósitos necesitan una cuenta vinculada en donde se harán los ingresos de los depósitos y donde se deposite el capital invertido en el depósito una vez acabado el plazo. Junto a los depósitos podemos mencionar las cuentas de ahorro que ofrecen unas características generales muy parecidas a los depósitos. Se trata de obtener una rentabilidad concreta según el dinero y el tiempo depositado.

Préstamo: es un producto que necesita una cuenta en la que cargar las mensualidades. Las cuotas de devolución representa tanto la devolución del capital prestado como los intereses debidos.

Los préstamos suelen exigir una cuenta donde cargar las cuotas en la propia entidad aunque también hay algún tipo de financiación como son los minicréditos que permiten su concesión vinculando los pagos a una cuenta bancaria de otra entidad.

¿En qué momento me puede ayudar una cuenta corriente?


Las cuentas bancarias se utilizan para gestiones muy básicas. Llega un momento en que ni nos planteamos qué hacemos y qué no hacemos con una cuenta bancaria ya que sale de un modo automático. Cobrar la nómina de tu trabajo, desde los primeros pagos de nómina que recibas.

La domiciliación de recibos es uno de las gestiones que más tiempo de espera en la oficina ahorra. Los titulares de las cuentas que permitan domiciliaciones no tendrán que ir a la oficina cada vez que haya que pagar un recibo. Mucho tiempo si tenemos en cuenta los gastos de un hogar convencional: agual, luz, gas, teléfono…

La facilidad de realizar transferencias a través de casi todas las aplicaciones de bancos gracias a ser titulares de una cuenta, hace posible realizar pagos o saldar deudas en cuestión de segundos.

¿Sustituirá la cuenta nómina a la cuenta corriente?


La cuenta nómina es para las entidades un producto más interesante que las corrientes. Además de asegurarse un cliente, el titular de la cuenta nómina es alguien que confía su salario a la entidad. En estos casos, además de ingresos periódicos el banco se asegura que la cuenta tenga movimientos.

En todo caso, la cuenta corriente seguirá existiendo para cuando el titular no tenga nómina. Sin ir más lejos, los autónomos, no tienen nómina y no podrían acceder a este tipo de cuenta. Aunque las entidades, conscientes de esta situación están ofreciendo productos básicos, como cuentas, para ellos.


 

Sobre el autor del artículo.


Me incorporo a iAhorro en 2013 para apoyar la parte de contenidos. Escribo sobre lo que, de un modo u otro, esté relacionado con el ahorro en gastos cotidianos. Anteriormente, he forjado mi vida laboral en diversos medios de comunicación, como prensa escrita, radio o televisión, colaborando en ...

Más artículos suyos:
· ¿A quién puedes acudir para contratar una hipoteca?.
·
La elección del suministro para nuestra cocina.
·
No aprenderás a ahorrar en tu oficina bancaria.
·
¿Interesa pasarse al 4G?.

Posts Relacionados