¿Me concederán un crédito para irme de vacaciones?

Planeando las vacaciones de este año


Estamos planeando las vacaciones de este año, y nos damos cuenta que no nos podemos permitir hacer ese viaje que tanto nos apetece o simplemente nos toca quedarnos en casa. Cualquier viaje y, sobre todo, durante los meses de verano, con temporada alta, supone un gran desembolso de dinero y en muchas ocasiones no es suficiente con todos los ahorros que hemos conseguido durante el año. Por lo que muchas personas tratan de buscar financiación alternativa.

Pues tenemos una solución para esta situación, y sí, si nos conceden un préstamo personal para irnos de vacaciones este año. Las opciones que tenemos no son muchas, pero si suficientes para conseguir lo que queremos.

Para tomar esta decisión debemos sopesar todas las posibilidades que tenemos, ya que la devolución del crédito está sometida a relativamente altos tipos de interés y esto puede suponer un aumento del endeudamiento de las familias a largo plazo. Es habitual que al otorgarnos largos periodos de amortización del crédito no somos realmente conscientes de que los debemos devolver y cuando queremos darnos cuenta, los intereses son tan altos que estamos en una situación extrema.Para ello debemos fijarnos en una serie de puntos:

  • Cantidad líquida: Tendemos que realizar un plan detallado de los costes en los que incurriremos en el viaje, y pedir exclusivamente esa cantidad. En muchas ocasiones se opta tirar la casa por la ventana y hacerlo a lo loco, esto solo nos pueden suponer problemas.



  • Flexibilidad del producto adquirido: Si tenemos posibilidad de negociar las condiciones sería bueno tener en cuenta el anticipo de amortizaciones, que el plazo de liquidación se pueda reducir, sin tener que pagar por ello un sobrecoste.



  • Plazos de amortización: Nos interesan plazos de amortización más cortos, como no estamos realizando ninguna inversión con el dinero obtenido no vamos a obtener ningún ingreso con él. Entonces cuanto menor sea el plazo menor será la cantidad a devolver generada por los intereses.


La primera posibilidad se trata de acudir al banco y pedir un anticipo de nómina. De este modo conseguimos un crédito a muy corto plazo, pudiendo destinar este dinero a imprevistos, o a nuestras vacaciones con anterioridad al cobro de nuestra nómina.

Uno de los requisitos básicos que debemos cumplir es ser un ya cliente del banco al que le estamos pidiendo el anticipo y tener domiciliada nuestra nómina. La entidad no necesita más garantía que la de conocer nuestros movimientos y la seguridad de que todos los meses tenemos domiciliada la nómina con ella.

Por ejemplo, en  Unicaja te ofrecen la posibilidad de adelantar tu nómina hasta un máximo de tres mensualidades con un tipo de interés del 6,90%. La solicitud del importe oscilará de los 3.000€ a los 10.000€, dinero suficiente para realizar un viaje en familia, incluso fuera de España, como algún crucero. Tendremos una financiación de hasta 10 meses, aunque parezca, en ocasiones, un plazo pequeño, es de los que mejor nos pueden venir para no desatender el pago.

Prácticamente cualquier entidad ofrece este tipo de créditos, para ello debemos informarnos sobre las características que nos ofrece nuestro banco, porque es bastante más común que sean una solución más barata que la petición de cualquier otro crédito y préstamo.

Otra de las posibilidades es pedir un crédito o préstamo personal, donde principalmente nos deberemos de fijar en aquel que menos interés tenga, porque el resto de características al tratarse de un destino del dinero tan particular nos van a importar un poco menos. Ahora mismo, en el mercado, uno de los más competitivos son los de la empresa Comunitae, que ofrecen un interés del 7,00% casi cuatro puntos más bajo que la media que encontramos (si bien dependerá de nuestro perfil de riesgo).