¿Me concederán un crédito si estoy en el ASNEF?

Préstamos personales con garantía hipotecaria y reunificación de deudas


minicréditos con asnef


Una de las garantías para conseguir un crédito lo más rentable posible es tener una buena situación económica, un trabajo estable y todos nuestros pagos al día.
De esta forma, si estamos incluidos en una lista de morosidad, acceder a la financiación por parte de un banco se convierte en una tarea prácticamente imposible.
Antes de prestar cualquier cantidad de dinero, las entidades van a consultar este tipo de listas para evitar los clientes con un mayor riesgo de impago. Si nuestro comportamiento en relación a pagos del pasado no ha sido el correcto, nuestra imagen ante el banco no va a ser tampoco la mejor.
Una de las listas más consultadas es la de ASNEF. Si nuestro nombre aparece en ella, ¿podremos conseguir un crédito?
Existen algunas opciones que nos ayudarán a la hora de pedir un préstamo si estamos incluidos en la lista de morosos, y todas ellas pasan por acudir a una empresa de capital privado.

Préstamos personales con garantía hipotecaria y reunificación de deudas


Cuando la cantidad que necesitamos es grande, de más de 600 euros, tenemos principalmente dos opciones, que nos exigirán tener la titularidad de una vivienda.
En primer lugar, podemos pedir un préstamo personal con garantía hipotecaria. Esto es, ofreciendo como garantía una vivienda de la cual seamos titulares y tengamos total o prácticamente pagada.
A cambio de poder ejecutar nuestra hipoteca en caso de impago, una empresa privada nos ofrecerá un porcentaje del valor total del inmueble como préstamo en una situación de apuro.
Los plazos de los préstamos hipotecarios suelen largos, de hasta veinte años, pero aun así los intereses y comisiones por impago pueden hacer que al final acabemos por pagar mucho más de lo previsto e incluso empeorar nuestra situación económica. Es aconsejable sopesar los riesgos de adentrarse en este tipo de préstamos para no caer en una trampa.
También tenemos la posibilidad de reunificar todas nuestras deudas junto a la hipoteca en el caso de que tengamos una. Los bancos continuarán siendo reacios a reunificar nuestras deudas aunque tengamos una garantía hipotecaria, pero siempre podremos acudir a empresas privadas o intermediarios financieros.
De nuevo, los costes de este tipo de operaciones se disparan y pueden convertirse en un auténtico peligro.

Minicréditos


Si la cantidad que necesitamos es inferior a los 600 euros, tenemos la opción de los minicréditos. Este tipo de préstamos están a cargo de empresas que no tienen que ver con los bancos, y se caracterizan por ofrecer cantidades que van desde los 300 a los 600 euros en un periodo de tiempo muy corto, incluso en menos de un día.
Por ejemplo, algunas de las empresas de minicréditos con las que contratar uno son ViaSMS, Wonga o Cashper.
Hay que tener en cuenta que algunas de ellas, como por ejemplo OKMoney, no nos ofrecerán créditos si estamos incluidos en ASNEF.
El problema de los minicréditos deriva de sus altísimos intereses y unos plazos máximos para saldar la deuda que no superan los treinta días. Si estamos pensando en contratar un minicrédito, tenemos que estar seguros de que podremos pagarlo en el plazo establecido. De lo contrario, pagar las penalizaciones puede acrecentar aún más un problema de deudas. Por esta misma razón es aconsejable contratarlos únicamente cuando sea necesario y no convertirlo en una práctica habitual de la que no podamos salir a tiempo.
Tanto si necesitamos de forma urgente cantidades grandes de dinero o algo más pequeñas, tenemos que tener en cuenta que este tipo de préstamos tienen sus riesgos, y que no son precisamente pocos.
Convertir en costumbre saldar nuestras deudas mediante ellos puede volvernos en nuestra contra a la larga.