¿Me conviene comprar una casa?

experimentó un incremento del 0,91%

comprar casa


Éste es un extracto de la Guía de compraventa de viviendas de iAhorro. Puedes descargarla completa y de forma gratuita aquí.
La primera y fundamental pregunta que toda persona debe hacerse antes de iniciar un proceso de compra de una vivienda es si realmente es la mejor forma de tener un hogar.
En esta guía nos centraremos en la adquisición de una casa con fines de uso, es decir, para tener un techo donde vivir y compartir la vida con los nuestros. El aspecto de inversión lo tocaremos, pero no vamos a centrarnos en él.
Adquirir un inmueble es la decisión financiera más importante que la mayoría de personas tomaremos en nuestra vida. Financiera porque implica un desembolso de dinero, al contado o financiado, muy elevado. Esta cantidad de recursos la podríamos dedicar a cualquier otro tipo de activo más rentable, sea un depósito bancario o la inversión en bolsa, por ejemplo, y vivir de alquiler. Es una consideración que no solemos hacer, pero es muy importante.
Si nos fijamos en la Estadística Registral Inmobiliaria del tercer trimestre de 2013, del Colegio de Registradores, “el precio de la vivienda, calculado según el índice de precios de viviendas por ventas repetidas de la misma finca, basado en la metodología Case y Shiller, bajó un 5,35% en tasa interanual durante el tercer trimestre de 2013. En comparación con el trimestre anterior experimentó un incremento del 0,91%. Desde los máximos alcanzados en el ciclo alcista, el ajuste acumulado es del 31,07%. Los precios actuales se encuentran en niveles similares a los alcanzados a mediados de 2003”. Si una familia española hubiera sabido que los precios de la vivienda no suben siempre, mensaje que desde luego no se comunicaba al ciudadano en la época de boom inmobiliario, la decisión más inteligente habría sido invertir en otro activo el dinero a la espera de que los precios inmobiliarios tocasen fondo.
Hay datos que nos podrían indicar que el año 2014 será el inicio de la recuperación del precio de la vivienda en algunas zonas, si bien muchos expertos opinan que el año próximo, en términos generales, seguirá cayendo.
El Ministerio de Fomento confirma que en el tercer trimestre del año tres autonomías han visto crecer el precio de los pisos en términos interanuales: Illes Balears, con un incremento respecto al año pasado de un 4,4%, Navarra (2,8%) y Extremadura (2,2%). ¿Quiere decir esto que es el momento de comprar?
Depende; si es una inversión, probablemente sea mejor esperar, siempre dependiendo de la ubicación y tipología del inmueble. Si la necesidad se basa en tener un hogar en propiedad, además de la previsible evolución de los precios, hay otras variables importantes a tener en cuenta, entre las cuales se incluyen algunas de difícil valoración económica, como el bienestar y estabilidad de la familia. En todo caso, es muy importante que nos asesoremos con expertos inmobiliarios (no una inmobiliaria, que lo que quiere es vender) y leamos los principales estudios al respecto, tanto de los Registradores, como del Banco
de España, Ministerio de Fomento y portales inmobiliarios como Fotocasa o Idealista, entre otros.
Entre las ventajas de alquilar podríamos citar:

  • Según el alquiler, es posible acceder a mejores viviendas que si tuviéramos que comprarlas con financiación hipotecaria.

  • La decisión es menos trascendente y sencilla, ya que lo único que debemos conocer bien es el contrato de alquiler que firmamos y tener el dinero para la fianza.

  • Nos permite una movilidad familiar y laboral importante si queremos o tenemos que cambiar con cierta frecuencia de ubicación.


En relación a las desventajas, es importante valorar la dificultad que tendremos en un futuro de pagar el alquiler, por ejemplo si llegamos a la jubilación sin ahorros suficientes.
Si de comprar hablamos, algunas ventajas son:
Ser propietario de un bien inmueble que es el hogar de la familia y que, al final, podremos legar a nuestros descendientes. Este valor de uso y la estabilidad psicológica tienen una importancia capital que muchos estudios económicos tienden a minusvalorar.
Si invertimos en mejoras, estas obras revierten en un bien de nuestra propiedad, no en uno del arrendador.
Es posible arrendarla, si queremos cambiar de casa. Eso sí, si tenemos un préstamo hipotecario que pagar, esta operación es muy peligrosa si no vamos muy holgados y nos dejasen de pagar la renta en algún momento.
Además de tener una propiedad cuyo uso es vital para cualquier persona, si se compra en un buen momento, el activo en sí aumenta de valor.
Desventajas o puntos en contra hay múltiples, también, entre los que podemos mencionar:

  • El alto desembolso de la compra de un casa, sea con ahorros o con financiación hipotecaria (en este caso, hay que añadir los intereses, que pueden duplicar el valor de compra al acabar de pagar el préstamo).

  • Los gastos añadidos de ser propietario, desde el IBI a la comunidad, pasando por los seguros. En el caso del alquiler, muchos de estos gastos también puede que nos los acaben repercutiendo.

  • La posibilidad de que el inmueble pierda valor y, al querer venderlo, perdamos dinero.


Evaluemos con calma y haciendo números las diferentes opciones para tener un hogar. Es una decisión crucial que jamás hay que tomar por impulso.