No tengo beca, ¿cómo financio mis estudios universitarios?

¿Qué prestamos ofrecen los bancos para estudiar?


La insuficiente solvencia económica es una de las causas que más frena a muchos jóvenes a la hora de iniciar sus estudios superiores. En otros casos, querer estudiar una segunda carrera o especializarse supone un gasto extra al presupuesto previsto para la formación académica de un estudiante.
De cara a que la financiación no sea un freno para el desarrollo académico, aquellos estudiantes que no son beneficiarios de becas, ya sean públicas o privadas, tienen la opción de solicitar un préstamo bancario para estudiar. Este tipo de préstamo, con unas condiciones adaptadas al perfil del estudiante, permite flexibilidad en su devolución entre otras características.

¿Qué prestamos ofrecen los bancos para estudiar?


Crédito Total Universitario de Santander
Santander ofrece un préstamo personal para financiar estudios de grado o postgrado con un límite de 80.000 euros. Con el Crédito Total, se puede financiar la matrícula, las tasas del curso o diez meses de salario mínimo interprofesional. También se pueden incluir los gastos de estancia o manutención.
El plazo de carencia durante el que se puede aplazar el pago del préstamo es de mínimo 6 meses, teniendo como máximo el período de estudios más un año. Mientras que el máximo de devolución es de 10 años, incluyendo el período de carencia.
El tipo de interés de este préstamo es de un Euribor al + 5,95%. Los estudiantes pueden obtener una bonificación de -1% por buenas notas y -1% por ser hijo de cliente vinculado. La comisión de apertura es del 3% y la de cancelación y amortización del 1,5%.
Este crédito va dirigido a estudiantes y graduados de hasta 31 años cumplidos.

Crédito Estudia Curso a Curso de La Caixa
La Caixa ofrece este crédito para cubrir los gastos de matrícula y otros gastos relacionados. Cada año, el estudiante puede disponer del importe que necesite ya que el capital se va amortizando durante el curso para poder renovarlo en el curso siguiente.
El crédito tiene una duración total de hasta 6 años y su concesión está condicionada al previo análisis de la solvencia y la capacidad de devolución del solicitante.
Por otro lado, en caso de querer fraccionar el pago de tu matrícula, La Caixa también ofrece el Préstamo Exprés Matrícula, que te permite devolver el importe de tu matrícula fraccionado en un período de 3, 6 o 10 meses.
Tanto el Crédito Estudia Curso a Curso como El préstamo Exprés Matrícula, tienen una comisión de apertura del 1% y un interés a Euríbor del +5,95%.

Crédito para estudios y cursos de Banco Sabadell
Banco Sabadell te financia el coste total de los estudios siempre y cuando el coste de la matrícula sea inferior a 15.000 euros. El plazo de devolución es de hasta 10 años, incluyendo el período de carencia.
Su tipo de interés es del 5,50%, al que hay que sumar una comisión de apertura del 0,50%.
El pago del crédito es de un total de 12 cuotas al año, pero Banco Sabadell permite pagar solo los intereses del crédito durante el período de realización de los estudios con un plazo máximo de cinco años.

Características de los préstamos al estudio


-Amplia financiación: estos préstamos permiten financiar al 100% de los estudios así como gastos relacionados con ellos como material, estancia, transporte, etc.
-Intereses bajos: los tipos de interés de estos préstamos, con cifras cercanas al 6% de interés, suelen ser menores que las de otro tipo de préstamos que tiene una media del 8,57% de interés.
-Flexibilidad en la amortización: pueden ser devueltos en plazos de hasta 10 años.
-Período de carencia: Muchos de estos préstamos permiten aplazar el pago del crédito a partir de seis meses. Y, en algunos casos, durante dicho período se permite pagar solo los intereses del préstamo.
-Amplio rango de edad: a estos préstamos pueden acceder desde jóvenes de 18 hasta 31 años cumplidos, siempre y cuando aseguren tener solvencia y capacidad de devolución del importe.

Los préstamos para estudiar son muy frecuentes en otros países, en el caso de España aún se les observa con cierto recelo pero no dejan de ser otra opción a la hora de financiar los estudios y sus respectivos gastos, ya sea en centros públicos como privados.