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¿Qué es el CVV de una tarjeta?

¿Qué significan las siglas CVV?


que es el cvv de una tajeta


Las tarjetas de débito o crédito, después del dinero en efectivo, son uno de los medios de pago más utilizados en España, así lo afirma el Informe del Centro de Sector Financiero de PwC e IE Business School.

Las tarjetas aportan versatilidad y multitud de posibilidades a sus usuarios, ya que permiten realizar compras sin necesidad de disponer de efectivo. La seguridad al efectuar cualquier transacción es un aspecto importante que no podemos pasar por alto. Por ello, existen varios componentes que garantizan la seguridad de las operaciones que llevamos a cabo con ellas. Otro elemento que garantiza la seguridad de tu tarjeta es el Número de Identificación Personal (NIP), más conocido por sus siglas en inglés PIN. Estos 4 números son necesarios en las operaciones en cajeros automáticos, para utilizar servicios de banca electrónica y para realizar compras. En este caso, vamos a centrarnos en el Card Verification Value (CVV) de las tarjetas.

¿Qué significan las siglas CVV?


Al observar las dos caras de una tarjeta se puede comprobar que está compuesta por varios elementos: en el anverso se halla el nombre del titular, el número de la tarjeta, el chip de seguridad, la fecha de caducidad, la red nacional e internacional y el logotipo de la entidad emisora. En el reverso se encuentra la banda magnética, los datos de contacto de la entidad emisora y el llamado CVV o también conocido como CVC, CVV2, CVC2 y CID.

El término inglés Card Verification Value se traduce al español como código valor de verificación o validación y hace referencia al grupo de 3 o 4 números – depende del tipo de tarjeta – que aparecen impresos en la parte trasera. Se encuentra tanto en las de crédito como en las de débito, así como también en las de prepago. En el caso de las tarjetas American Express está compuesto por 4 números que aparecen en el anverso bajo el nombre de CID. El principal objetivo de estos dígitos es proteger el plástico, aportarle seguridad y prevenir su uso fraudulento.

Seguridad ante todo


Al realizar compras online o por otras vías telemáticas, como puede ser el teléfono, en el proceso de pago se solicitan datos como, por ejemplo, el número de la tarjeta, su fecha de caducidad y al finalizar –para confirmar y autorizar la transacción- el Card Verification Value. El no conocer este número implica que no pueda realizar la compra de esta manera.

Las compras son seguras gracias a este código y no está grabado en relieve (a diferencia del número de la tarjeta o la caducidad) sino impreso de forma plana en la tarjeta, por lo que no se puede obtener mediante copias de carbón o procedimientos parecidos que emplean los delincuentes. Tampoco aparece en extractos bancarios y sólo se puede conocer si el titular está en posesión de la tarjeta, además es garantía de que ésta no ha sido duplicada.

En cualquier caso, hay que prestar atención de que nadie vea el CVV de nuestra tarjeta y al realizar compras por Internet – antes de proporcionar nuestros datos personales - hay que comprobar que las páginas son seguras, es decir, que aparezca el protocolo https y el candado que confirme la seguridad de la página.

Otras formas de pago seguras vía online


Para no tener que aportar datos personales en las transacciones existen otras alternativas seguras como las plataformas PayPal o Google Wallet. La primera da la posibilidad de enviar dinero y recibir pagos por Internet y Google Wallet, por su parte, es un sistema de pago móvil que permite a sus usuarios almacenar todos los datos de sus tarjetas para efectuar transacciones cómodas y seguras. Otros ejemplos que ofrecen servicios similares son Apple Pay (para lo que es necesario disponer de un dispositivo Apple) o Stripe cuyas comisiones son inferiores a las que hay que pagar en Paypal.

Otra opción es comprar utilizando las transferencias bancarias directas. Una aplicación que realiza este proceso es Trustly, autorizada por el Banco de España, que permite hacer pagos mediante una transferencia desde una cuenta online.

No hay que olvidarse del tradicional pago contra-reembolso. Quizá esta sea la modalidad más segura ya que hasta que no recibas el producto solicitado no tendrás que abonarlo por adelantado.