¿Qué hago si mis inquilinos no pagan el alquiler?

Pasos a seguir para un inquilino insolvente y sin avalistas


Tener alquilado un piso conlleva tener que lidiar con problemas que no siempre son de fácil solución. Pero el problema que todo propietario de un piso teme es que su inquilino deje de pagar el alquiler.

Con el panorama actual de la crisis económica muchos inquilinos se han visto en la situación de atravesar dificultades a la hora de hacer frente al pago del alquiler, y a su vez muchos arrendadores padecen la misma situación.

En muchos casos el impago queda finalmente en un simple retraso por motivo de falta de liquidez pasajera. Por eso es importante hablar con el inquilino y descubrir los motivos.

Pasos a seguir para un inquilino insolvente y sin avalistas


Si el impago se repite con frecuencia, se acumulan más de dos mensualidades de renta y se prevé que se sigan acumulando cada vez más, el arrendador deberá tomar medidas en el asunto.

  • Facilidades de pago: Si el arrendador considera que el inquilino merece de su confianza y es responsable, se le puede ofrecer facilidades de pago. Incluso si el impago alcanza a la renta de dos o tres mensualidades.



  • Llegar a un acuerdo: Si el inquilino no es solvente y además no tiene avalistas, la mejor alternativa es llegara a un acuerdo para dar por terminado el contrato. Es preferible perder dos o tres mensualidades de renta a cambio de la firma de terminación anticipada. Ésta es la opción más rentable y cómoda para ambas partes ya que de esta forma se busca conseguir favorecer tanto al inquilino como al arrendatario.



  • El desahucio: Hay dos formas de resolver el contrato y recuperar el piso, uno es llegando a un acuerdo mutuo nombrado anteriormente y otro es mediante la vía judicial. El desahucio es un procedimiento judicial mediante el cual se pide al juez que declare resuelto el contrate ante el incumplimiento del inquilino al no pagar la renta.


Pasos a seguir para un inquilino solvente y con avalistas


A diferencia del caso contrario, en este caso es aconsejable tramitar el procedimiento de desahucio con la reclamación de las rentas debidas al inquilino o bien a su avalista a través de una carta donde se exige que paguen la deuda.

Por otro lado, no vale cualquier tipo de carta. Los tribunales exigen a la carta de reclamación el cumplimiento de una serie de requisitos sin los cuales no producen los efectos que venimos exponiendo.