¿Qué hago si no puedo pagar mi hipoteca y no contempla la dación en pago?

Acceso a la dación en pago aun cuando no lo prevea nuestro contrato


En la actualidad hay muchas familias que se encuentran en esta situación: con el agua hasta el cuello y sin poder pagar las cuotas de la hipoteca. Esta es una posición muy complicada y, en ocasiones, no hay una respuesta fácil cuando nos preguntamos por la solución.

Acceso a la dación en pago aun cuando no lo prevea nuestro contrato


La primera vía de solución que se nos pasa por la cabeza es esta, sin embargo no hay muchas entidades que contemplen y acojan esta posibilidad en sus contratos. Pero, a pesar de ello, así podemos seguir accediendo a este método.

Es cierto que antes de 2012 era imposible de pensar, pero con la nueva ley, se permite que haya familias que puedan acceder a la dación en pago sin haberlo pactado. Para ello debemos de cumplir una serie de requisitos.

  • La hipoteca deber recaer sobre un inmueble cuyo precio de compra-venta no supere un valor determinado calculado en base a una serie de parámetros de parámetros como el nivel de población del municipio donde esté situado el bien.



  • A parte de este valor los deudores deben tener unas características determinadas.



  • El préstamo hipotecario se debe haber constituido sobre la vivienda habitual



  • Todos y cada uno de los miembros que compongan la unidad familiar carecen de rentas percibidas por cualquier trabajo u otras actividades económicas.



  • La cuota final de la deuda debe superar el 60% del nivel fijado por los ingresos totales netos de la familia habitante.



  • Los miembros de la unidad familiar no pueden hacer frente a la deuda mediante otro tipo de bienes o derechos patrimoniales, por carecer de ellos o resultar indiferentes.



  • La vivienda sobre la que se ha constituido la hipoteca, aparte de ser la habitual, tiene que ser la única de la que sea propietario el deudor, y además no puede estar gravada por ninguna otra garantía.



  • Si se diera el caso de que existan cotitulares, que en ningún caso sean parte de la unidad familiar, deben de cumplir los requisitos marcados en los puntos 2, 3 y 4.


Aun cumpliendo todos estos requisitos, la entidad bancaria puede optar por la novación del contrato hipotecario en el que modificará las condiciones para adaptarlas a las necesidades de los deudores y que puedan hacer frente al crédito. Pudiendo ampliarlo hasta un máximo de 5 años.

Negociaciones con el banco


Si pensamos que nuestra condición económica, por cualquier motivo, va a empeorar y nos va a resultar muy difícil o imposible cumplir con las cuotas, debemos informar con la mayor rapidez a nuestro banco. Si afrontamos el problema desde el principio, tenemos mayores posibilidades de encontrar una solución. Tenemos la oportunidad de solicitar una carencia de capital hasta que nuestra situación económica mejore. Por lo que durante un tiempo nuestra cuota se reducirá notablemente y después de este periodo, aumentará para compensar lo no aportado y así cumplir la obligación en plazo.

Otra posibilidad es optar por la ampliación del plazo de hipoteca siempre y cuando no hayamos superado el límite máximo de concesión, por lo que nuestras cuotas se reducirán en coste, pero aumentarán en número.

Reducir gastos y aumentar ingresos


Puede resultar, sin duda alguna, una de las opciones más complicadas de llevar a cabo. La mayoría de veces las familias que están en esta situación son las que ya están utilizando este estilo de vida. Pero también puede suceder que tengamos la oportunidad de implantar este ahorro y no seamos lo suficientemente conscientes de lo que podemos llegar a conseguir. Debemos analizar nuestras oportunidades, como si de una empresa se tratará, y explotarlas al máximo.

Venta de la vivienda


En la situación actual es bastante difícil conseguir que esta opción resulte sufriente o nos compense. Ya que el mercado inmobiliario está a la baja y además existe una incertidumbre generalizada, por lo que nadie quiere comprar. Además es bastante complicado hacer ofertas atractivas, porque el mínimo de la venta estará fijado por la cantidad de la deuda pendiente de pagar.

Antes de tomar una decisión debemos analizarla cuidadosamente, y el consejo más importante que os podemos dar, es que intentéis resolver el problema desde el principio y no dejéis que el tiempo empeore vuestra situación.