¿Qué tipos de depósitos bancarios existen?

Depósitos más normales

Dinero que se puede ganar con un plazo fijo

Parece que sólo existe un tipo de depósito, pero lo cierto es que las entidades nos dan la posibilidad de elegir diferentes tipos de depósitos bancarios en función del capital que tengamos ahorrado, lo que tengamos pensado hacer con este dinero y, sobre todo, el tiempo durante el cual podremos dejar rentabilizando nuestro dinero en un depósito bancario.

Las características fundamentales de este tipo de producto de ahorro son su sencillez, seguridad y una rentabilidad que, según la época, puede ser muy interesante. En determinados momentos de competencia entre los bancos, han llegado a superar el 4% TAE, tocando suelo a partir de junio de 2014 con la bajada histórica de tipos del Banco Central Europeo, al 0,15%; a partir de este momento las rentabilidades han caído al 1% o por debajo, a la espera de tiempos mejores.

La característica más importante de un depósito es su seguridad, ya que tienen una doble garantía: la solvencia del banco que los ofrece y el aval del Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), que asegura hasta 100.000 euros de todas las cuentas y depósitos de un cliente en una entidad financiera, si es liquidada. Para estar seguros de que contratamos depósitos bancarios y no otro producto similar pero diferente (como por ejemplo los bonos o un fondo garantizado) hay que comprobar que el el contrato consta la garantía del FGD.



Así, si hacemos una búsqueda en un comparador de depósitos con las múltiples herramientas analíticas de iAhorro.com, podremos encontrarnos diferentes tipos de depósitos bancarios:

Depósitos más normales


La imposición a plazo fijo más sencilla de entender para el cliente medio son:

Depósitos bancarios a la vista


Es el tipo de depósito más flexible, también denominado cuenta remunerada. Es el producto más líquido, es decir, que podremos retirar una parte del dinero, o su totalidad, sin ningún tipo de penalización. Si sólo retirásemos un pequeño importe, el resto del dinero seguiría rentabilizando al mismo tipo de interés.

Suelen contratarse a través de Internet, ofrecen algunos beneficios y, en algunos casos, podremos beneficiarnos de un pequeño porcentaje a modo de devolución de los recibos domiciliados (si bien la mayoría no permiten domiciliar ni nómina ni recibos). Algunos también permiten realizar operaciones como transferencias nacionales e internacionales.

Depósitos bancarios a plazo


Son depósitos en los cuales nuestro dinero permanecerá durante un tiempo establecido por contrato: un mes, seis meses, un año o más. El banco rentabilizará nuestro dinero con un interés de tipo fijo pactado en el contrato, abonando los intereses de manera  mensual, trimestral, semestral, anual o al vencimiento del contrato.

Normalmente es posible la cancelación anticipada, si bien no esperar al vencimiento puede repercutir en el tipo de interés del producto o en una comisión en forma de penalización por cancelación anticipada. En todo caso, nunca perderemos el capital invertido.

Tenemos una comunidad de expertos independientes que te pueden ayudar a entender cualquier producto financiero que te ofrezca el banco, en la que puedes formular tus dudas de forma gratuita y fácil.

Depósitos regalo


La denominación puede llevar a engaño, ya que no nos regalan nada. A cambio de tener el dinero depositado en el banco, la entidad financiera nos remunera con  un televisor, una vajilla o cualquier otro bien de consumo del hogar. Se considera una remuneración en especie, el interés en forma de "regalo". Hay que analizar la TAE del producto, no dejarse llevar por las ganas de tener lo que nos ofrecen, que podríamos comprar depositando el dinero en un depósito a plazo normal y después comprándolo con los intereses ganados. Al entregarnos el bien al inicio del contrato, no se nos permite la cancelación anticipada.

En iAhorro.com no solemos analizar este tipo de depósitos, al no ser muy atractivo para el cliente que quiere maximizar sus ahorros.

Depósitos con ventajas fiscales


A partir de enero de 2015 aparece un nuevo tipo de depósito bancario, cuyos intereses están exentos de tributar en el IRPF: los CIALP o Cuenta Individual de Ahorro a Largo Plazo. Son depósitos a un plazo mínimo de 5 años, con un limite de ahorro anual de 5.000 euros y que solo puede contratar uno cada contribuyente.

Depósitos más complejos


En este grupo clasificamos los depósitos que, si bien siguen contando con la garantía del FGD, tienen características algo más complicadas que las imposiciones a plazo fijo simples.

A interés variable


Depósitos cuyo interés varía en función de un determinado índice, normalmente el euribor. No conocemos los intereses que finalmente recibiremos, que depende de la evolución de la referencia más o menos el diferencial que el banco nos ofrezca.

Depósitos estructurados


Es un producto que solo se debería contratar si tenemos conocimientos financieros suficientes, ya que su funcionamiento es bastante peculiar; nos ofrece un tipo fijo, que se nos paga en función de la evolución de un índice (depósitos indexados), de valor de una cesta de acciones u otro tipo de activos. Dado que la rentabilidad depende de un escenario futuro, debemos ser capaces de analizar su posible evolución.

Nunca confundir con los bonos estructurados, cuyo funcionamiento es idéntico pero la solvencia menor, al no tener los segundos la garantía del FGD, sino solo del banco emisor (los bonos estructurados de Lehman Brothers son un lamentable ejemplo de lo que pasa cuando se contrata un producto de este tipo y la entidad quiebra).

Para rentabilizar nuestros ahorros de forma segura, optar por los depósitos bancarios es una buena opción, diversificado también en otro tipo de productos según nuestro perfil y necesidades. Leer nuestra guía gratuita del ahorro 2014 es una buena forma de empezar a familiarizarte con las formas de ganar dinero corriendo los riesgos justos.