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Qué antigüedad necesitan los funcionarios para conseguir una hipoteca mejor

Si hay un perfil deseado por las entidades bancarias, ese es el del funcionario, sobre todo el de carrera


Si hay un buen perfil para acceder a una hipoteca, ese es el del funcionario. En general, es el perfil deseado por las entidades bancarias, y es que en España hay 2.553.505 empleados públicos según el último Boletín Estadístico del personal al servicio de las Administraciones Públicas. ¿Pero cómo es el acceso de un funcionario a una hipoteca? ¿Qué requisitos debe cumplir? ¿Qué condiciones ventajosas puede obtener? Consulta aquí las mejores hipotecas del mercado.

Los funcionarios de carrera (sobre todo) cuentan con puntos a favor para contratar una hipoteca. Su condición laboral les otorga una estabilidad en los ingresos que es difícil perder una vez se ha logrado la plaza de empleado público, lo que se traduce en un menor riesgo de impagos. Esto implica que los requisitos a nivel de ingresos sean más flexibles ya que supone que el banco asume un riesgo financiero menor al conceder el préstamo hipotecario.

¿Qué requisitos deben cumplir? ¿Qué antigüedad deben tener?

Pero es importante destacar que la condición de funcionario no será el único factor que determinará el acceso a la financiación. Si bien es verdad que su estabilidad laboral y de ingresos los posicionan ventajosamente, también se tiene en cuenta el endeudamiento previo del funcionario y qué cantidad de ahorros puede aportar a la operación.

Los funcionarios deberán cumplir los mismos requisitos que el resto de los trabajadores, es decir, aportar ahorros (el 20% del valor de tasación o compra, recordemos que las entidades por lo general financian hasta el 80% del mismo), contar con ingresos suficientes para que la tasa de esfuerzo no sea mayor al 35-40% de los ingresos y contar con un buen historial crediticio, además de la estabilidad laboral que ya de por sí se tiene.

En cuanto a la antigüedad en el puesto de trabajo, no hay un criterio único. Aquí influyen los acuerdos de los colectivos con las entidades bancarias. Por ejemplo en las clases pasivas no existe un mínimo de antigüedad, tan solo es necesario ser mutualista. En la Comunidad de Madrid por ejemplo, si se es funcionario fijo no hay una exigencia mínima de antigüedad, en cambio si eres interino o personal laboral de la Administración Pública, la antigüedad necesaria es de 3 años.

¿Qué ventajas tienen en las hipotecas?

Son préstamos hipotecarios que las entidades no suelen publicitar y, por lo general, son principalmente para la adquisición de primera vivienda.

Varias son las ventajas más importantes que presentan este tipo de hipotecas. La primera y quizás la que más llama la atención es que los funcionarios pueden optar a préstamos hipotecarios con tipos de interés más reducidos. El colectivo suele tener acuerdos con entidades bancarias por el que ofrecer préstamos hipotecarios con un diferencial más reducido. Un ejemplo de ello es la hipoteca que BBVA ofrece a los mutualistas de Muface, un préstamo hipotecario a euríbor +0,85%.

Otra ventaja es la de una posible menor vinculación a la hora de contratar un préstamo hipotecario. En muchas ocasiones tan solo se requiere de la domiciliación de una nómina y la contratación de uno o dos productos vinculados y no hasta 4 o 5 como en otras situaciones si el solicitante no es funcionario (uso de tarjetas, aportaciones a planes de pensiones, domiciliación de recibos…).

En definitiva, el funcionario tiene una mejor posición de salida a la hora de obtener una mejor financiación para la compra de vivienda habitual al contar por su condición laboral con una mayor garantía de pago. Eso sí, estas ventajas son generales, la entidad siempre estudiará cada caso de forma concreta, por lo que ser funcionario no garantiza la hipoteca solo por el mero hecho de serlo.