¿Qué es el periodo de carencia y cómo se aplica en las hipotecas?

Una solución por la que optar antes de incurrir en impagos en las cuotas de la hipoteca

El periodo de carencia es una opción que permite desahogar las finanzas familiares durante un periodo de tiempo cuando se tiene una hipoteca. Es un mecanismo que existe y que muchas entidades ofrecen a sus clientes con el objetivo de no incurrir en impagos del préstamo hipotecario.  

El periodo de carencia es un tiempo determinado que se concede al titular de un préstamo hipotecario para que éste tenga una cuota mensual del préstamo más reducida o que directamente se aplace el pago total de las cuotas durante ese periodo. Se trata de un espacio de tiempo cuya duración puede variar, pudiendo ir desde escasos meses a incluso años

¿Qué tipos de carencia hipotecaria hay?

Es posible acceder a una carencia de hipoteca total o a una carencia parcial. La carencia de hipoteca total supone no pagar nada por la hipoteca durante el periodo de tiempo acordado con la entidad, es decir, deja de abonar las cuotas completamente.

La otra opción es la carencia parcial, de modo que el titular de la hipoteca deja de pagar la parte de la cuota que corresponde al capital y continúa pagando solo los intereses durante ese plazo establecido de carencia.

El periodo de carencia encarece la hipoteca

Lo que hay que tener muy claro es que solicitar una carencia conlleva un coste, de modo que aumenta el coste total del préstamo hipotecario. ¿Por qué? Porque el capital que no se está amortizando sigue generando intereses que deberán ser pagados.

Cuando el periodo de carencia se termina, las cuotas mensuales serán más elevadas ya que habrá que pagar en el mismo plazo de hipoteca un importe mayor.

Es importante destacar que no todas las entidades ofrecen periodo de carencia en sus préstamos hipotecarios de forma directa sin negociar. Aunque también hay que dejar claro que es una opción que es posible negociar con el banco. En cualquier caso, aquellas entidades acogidas al Código de Buenas Prácticas Bancarias tienen por obligación ofrecer un periodo de carencia parcial de cuatro años o bien ampliar el plazo de la hipoteca para aquellos clientes que se encuentren en una situación de vulnerabilidad y cumplan unos requisitos marcados en la Ley de Segunda Oportunidad.

Realizar un periodo de carencia supone realizar una novación que, para las hipotecas firmadas a partir de la entrada en vigor de la nueva Ley Hipotecaria, no tiene costes, es decir, no se cobra una comisión por novación para la realización de un periodo de carencia. Con anterioridad a la nueva Ley Hipotecaria, aunque sí se contemplaba este coste, pocas entidades lo aplicaban.

El periodo de carencia es una opción para no llegar a un punto de impago en las cuotas de la hipoteca, pero también existen otras opciones como por ejemplo poder negociar una rebaja en el tipo de interés que se aplica a la hipoteca o ampliar el plazo de la hipoteca como podemos ver en el siguiente vídeo:

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