¿Sabes actuar cuando tus gatos se pelean?

El territorio, la atención de una hembra o motivos psicológicos


En España hay muchos hogares donde viven felinos, según la ANFAAC cerca de 3,5 millones de mascotas son gatos. Aunque no se puede precisar con exactitud cuantos felinos comparten vivienda, lo cierto es que, seguramente en todos esos casos, habrán tenido peleas, aunque sea ocasionalmente.

Existen muchos motivos por los que se pelean los gatos. El territorio, la atención de una hembra o motivos psicológicos más difíciles de entender pueden ser los causantes. Sea cual sea el motivo, las peleas entre gatos no son saludables ya que pueden acabar con lesiones graves o estimulando sentimientos como el miedo o la ansiedad.

Hay varias cosas que podemos hacer para evitar o controlar estas peleas. Es bueno estar preparado por si tenemos que solucionar una riña entre felinos.

  • Debemos parar la pelea lo antes posible para evitar que se convierta en un hábito. Ellos solos no pararán y, si se dejan, más habituales se volverán las disputas y más agresivas.



  • Para separarlos podemos emitir un sonido fuerte como, por ejemplo, un silbido para captar su atención, tirarles agua o lanzarles algo suave para despistarlos. Lo que no debes hacer es meter tus manos ya que puede que salgas herido. Una vez separados procurar que mantengan la distancia durante algún tiempo.



  • Los castigos no suelen funcionar con los gatos, es mejor que ni lo intentes ya que, además, pueden incrementar su ansiedad.



  • Premiar su buena conducta con premios comestibles es un modo de incentivar su buen comportamiento y evitar la agresividad del felino. Hemos acordarnos de aplicarlo sobre todo, cuando llega otro gato a casa.



  • Lo ideal sería detectar el origen de los enfrentamientos para evitar que se produzca de nuevo. A veces son problemas con los areneros o con la falta de cariño.



  • Cuidar la presentación de los gatos. El primer encuentro entre los felinos es clave para evitar futuras peleas.



  • Cuando las peleas aparecen sin motivo alguno se debería valorar la posibilidad de ir a un veterinario ya que la agresividad puede estar provocada por alguna enfermedad o una molestia. En contrapartida también hay veces que un tratamiento puede hacer que el gato se vuelva más agresivo.



  • La esterilización ayuda a frenar la agresividad del gato.


Las peleas de los felinos no sabemos como pueden terminar. Para cubrirse de los posibles gastos veterinarios, si la disputa resulta muy grave, es bueno contratar un buen seguro para el felino. Así, no tendremos sorpresas en nuestros gastos.