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¿Se están endureciendo las condiciones para la concesión de hipotecas?

¿Qué pide una entidad para conceder una hipoteca?

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Los últimos datos reflejan que el préstamo hipotecario va gozando de nuevo y poco a poco de una mejor salud, y es que según el Instituto Nacional de Estadística (INE) el número de hipotecas constituidas en julio de 2017 fue de 24.863, es decir un 32,9% más que en julio de 2016. Además el importe medio concedido también aumenta un 3,8%, alcanzando los 119.613€.

Pero que la constitución de hipotecas vaya en aumento no tiene por qué ser sinónimo de que los requisitos para la concesión de las mismas se hayan flexibilizado o relajado.

De hecho, la Encuesta sobre Préstamos Bancarios en España de julio de 2017 señala que los criterios de aprobación de los préstamos se mantuvieron estables en España, tras haberse endurecido ligeramente en el primer trimestre del año, sobre todo para las operaciones a largo plazo motivado por “el aumento de riesgos relativos a las garantías solicitadas, la menor tolerancia al riesgo y los mayores costes relacionados con el nivel de capital”.

Se hace hincapié en que tanto el aumento de la competencia (oferta) hipotecaria, como la mejora de las perspectivas económicas, así como la mayor solvencia de los prestatarios han tenido que ver en que la oferta disponible de préstamos bancarios sea mejor pero no ha tenido una repercusión tal como para que los criterios de concesión se relajasen, sobre todo motivado por el aumento de los costes de financiación.

 

¿Qué pide una entidad para conceder una hipoteca?


Las entidades analizan y estudian muy bien el perfil del solicitante. Lo primero que investiga es si el solicitante aparece en la Central de Información de Riesgos (CIRBE) y comprobar si el solicitante tiene lo que se conoce como riesgos (créditos, préstamos, avales…), así como también comprueba si el solicitante se encuentra inscrito en algún registro de morosidad, por lo que es esencial estar al día con el pago de las deudas.

Uno de los componentes clave a la hora de que la entidad conceda la hipoteca son los ingresos mensuales netos. Es esencial que estos ingresos sean suficientes para poder hacer frente al pago de la cuota mensual del préstamo hipotecario. Para ello, la entidad pedirá que se acredite la procedencia de dichos ingresos, siendo los contratos indefinidos los que mejores impresiones causen a las entidades.

Además, será estrictamente necesario que se aporten ahorros. Recordemos que las entidades proporcionan una financiación del 80% del valor de la vivienda, por lo que es necesario que se aporten los ahorros suficientes para alcanzar el 100% del valor de compra. Sin aportar estos ahorros será prácticamente imposible acceder a un préstamo hipotecario.

 

 

Cada vez más hipotecas a tipo fijo


Si hace 3 años, en 2014 el 93,6% de las hipotecas que se constituían eran a un tipo de interés variable, hoy día la realidad es muy distinta. Y es que en los últimos datos publicados por el INE, el 36,6% de las hipotecas constituidas es a un tipo de interés fijo, frente al 63,4% de hipotecas a tipo variable. Realidad que contrasta como decimos con la vivida hace tan solo 3 años.

Esto responde a varios factores. Por un lado el miedo a que un euríbor ahora en cotas negativas, acabe repuntando hipotéticamente tanto que las cuotas del préstamo hipotecario a tipo variable sean imposibles de pagar para el hipotecado. Otro factor es que la competencia entre bancos para captar hipotecados (alentando a esta posibilidad de subida del euríbor) ha provocado que las entidades reformulen su oferta hipotecaria a tipo fijo y nos hayamos encontrado con el mejor momento para la contratación de hipotecas a tipo fijo ya que contemplaban los tipos fijos más bajos de la historia, por debajo del 3%.

 

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