¿Se han acabado las hipotecas baratas?


El año que acabamos de empezar  va a marcar un punto de inflexión en el mercado de la vivienda  y por tanto en el hipotecario. El fin de las desgravaciones para las rentas medias y el incremento del stock de la vivienda, especialmente en manos de los bancos, deberá presionar los precios de la oferta para invertir la peligrosa tendencia actual en la que los bancos están “recibiendo” más viviendas que de las que consiguen dar salida.

Los primeros datos marcarán el proceso, de momento sabemos que en noviembre siguen vendiéndose menos casas pero moderándose su descenso, y se espera que al igual que ha hecho Banesto, en la presentación de los resultados de 2011, muchas entidades  lo vayan haciendo entre enero y febrero.

Lo que sí parece claro es que las entidades están empezando a pisar el acelerador para disminuir su exposición inmobiliaria con inmobiliarias a pie de calle, portales de Internet y ofertas, y es que para que el segmento más proclive a la compra de viviendas como es la clase media-alta acceda a estas, una vez que no puede acogerse a desgravaciones, es necesario que este “descuento” ya no existente se traslade al precio de la vivienda, algo que irá sucediendo pero desconociéndose el ritmo en el que se producirá.

Hipotecas a medida

Pero la única llave para acceder a la compra es lograr financiación a través de la hipoteca, y es que lo que ya ofrecen bancos y cajas en sus ofertas inmobiliarias son hipotecas con buenas condiciones para facilitar esta venta.

Todo ello está  llevando a que muchos bancos estén eliminando o reduciendo su oferta en subrogación y centrándose en vivienda nueva. Con esta fórmula las entidades por un lado buscan dar salida a sus pisos y captar nuevos clientes, pero frente a la subrogación que se captaban nuevos clientes con menos riesgo o más garantías ya que era otro banco el que había asumido los primeros años de la hipoteca, con la vivienda nueva se asume desde un principio, y así, cuando un descenso del precio de la vivienda o cualquier cambio de la situación de la economía familiar, puede generar problemas a la entidad y que la vivienda pueda incluso volver a sus manos.

Por ello la tendencia es personalizar las condiciones, y especialmente las garantías, buscando la solución de financiación que más se adecúe y que en la mayoría de los casos está llevando a subir el diferencial que pagamos por las hipotecas.

Algunos consejos:

  • Aunque la hipoteca sea concedida por el banco propietario de la vivienda, consulte y compare con otras entidades, con estos datos puede presionar para mejorar las condiciones.



  • No se olvide de que los tipos están subiendo, y datos como la inflación llevarán a que la tendencia siga siendo al alza, por tanto su cuota subirá sobre una situación como la actual cercana aún a mínimos históricos.



  • Vigile cláusulas como el suelo hipotecario y la vinculación con otros productos que pueden   encarecer su préstamo.