Seguros asociados a las hipotecas

Seguro de hogar

seguros de hogar


Éste es un extracto de la Guía de hipotecas de iAhorro. Puedes descargarla de forma gratuita aquí.

A la hora de contratar una hipoteca, está lleva asociada una serie de seguros, necesarios obligatoriamente para su contratación o para ver reducido el diferencial en caso de ser una hipoteca a tipo variable.
Os presentamos en este punto de la guía los seguros que van asociados a la contratación de una hipoteca, con mayor frecuencia, y las características principales de cada uno de ellos.

Seguro de hogar


Hay que tener en cuenta, sin embargo, que seguros obligatorios por ley hay sólo uno: el seguro de incendios (conocido como seguro de hogar); y es obligatorio contratarlo y poner como beneficiario al banco en primer lugar, con la aseguradora que queramos, no necesariamente la que nos dice el banco. Ningún otro seguro es obligatorio en base a la normativa hipotecaria.
Lo que quieren decir con “obligatorios” es que si no los firmamos, no nos conceden la hipoteca. Esto es parte de la negociación entre entidad financiera y cliente. Lo que recomendamos, si el banco nos quiere obligar a contratar seguros que no nos hacen falta o más caros de lo que podríamos encontrar en el mercado, es que comparemos con otras hipotecas. Contratar una hipoteca es comprar financiación y negociar es cosa de las dos partes, no sólo del banco.

Seguro de protección de pagos


El seguro de protección de pagos es un producto que le asegura al titular de la hipoteca o préstamo que le pagará las cuotas si se queda en paro.
Este seguro pagará una parte o el total de la cuota hipotecaria durante un tiempo determinado en el caso de que los titulares de la hipoteca se queden en paro y/o tengan una incapacidad temporal. En esta época de incertidumbre, con el aumento de la probabilidad de ir a parar a la cola del INEM y unas tasas de paro por encima del 20%, las entidades financieras suelen exigir la contratación de este producto, que beneficia tanto al cliente como a la entidad.

Seguro de tasación


Otro seguro antes habitual, era el seguro de tasación, pólizas específicas que, a cambio de unos miles de euros, permitían al contratante obtener préstamos hipotecarios por un importe superior al 80% de la tasación.
El cliente que contrataba una hipoteca y necesitaba aproximarse a un 100% de tasación, le pagaba a una aseguradora una prima y, en caso de impago, la aseguradora pagaba al banco el porcentaje del préstamo que superaba el 80% de la tasación.

Seguros de vida


Los seguros de vida tienen mucha relación con el préstamo hipotecario, si bien no son obligatorios en absoluto. Lo que aseguran es que en caso de fallecimiento u otro tipo de situaciones (invalidez permanente, por ejemplo) del titular hipotecario, el beneficiario reciba un dinero. Es importante saber qué cantidad tenemos asegurada y qué parte del préstamo hipotecario supone.
No nos gusta pensar en la muerte, pero sí en el bienestar de los nuestros cuando no estemos. Y la carga hipotecaria es una losa muy pesada, si ha de pagarse solo. Por tanto, analicemos los diferentes seguros del mercado y contratemos el que mejor relación precio, servicio y coberturas nos ofrezca. El que nos sugiere el banco, casi siempre es más caro que si lo contratamos directamente con una aseguradora.

Swaps y otras coberturas de tipo de interés


Por último tenemos los swaps o permutas financieras de tipo de interés en teoría sirven para cubrir el riesgo de subida de los tipos de interés, se establece un importe nocional y un tipo de referencia y si los tipos van por debajo la liquidación favorece a la entidad, y si están por encima favorecen al cliente (la liquidación le resultará negativa y de esa forma verá reducida la cantidad que tiene que pagar al banco).
Técnicamente un swap es un derivado financiero, como lo son los contratos de futuro o los warrants u opciones. Ya con esta introducción al término se comprende que no es un producto fácil de entender ni de explicar. Desde luego, no son un seguro de tipo de interés (por mucho que pueda utilizarse para garantizar un determinado tipo).
Un derivado financiero es un producto cuyo valor depende de la evolución del precio de un subyacente (una acción, el precio de materias primas, el oro, tipos de interés, etcétera). En el caso del swap el subyacente es el dinero en si mismo (concretamente el tipo de interés).
Por tanto, el swap no es un seguro de tipos de interés como decíamos, plantea altos costes en caso de quererse subrogar y no es atractivo si los tipos están altos y hay previsión de bajadas próximas.
El cliente paga un tipo fijo y el banco asume el tipo variable. Si el tipo fijo es del 5% y la hipoteca se revisa a euribor+1 resultando un 2,7%, esta diferencia la paga el cliente. Mucho cuidado ya que en caso de que el Euribor baje, perdemos dinero.
Lo que hay que calcular es si vale la pena contratar determinados productos a cambio de la bonificación de que nos aprueben la hipoteca. A veces es mejor no contratar ninguno de estos productos, pese a perder esa bonificación puntual del interés.
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