Tarjetas de crédito para imprevistos: ¿has pensado en las que no te obligan a cambiar las cuentas de banco?

Beneficios de las tarjetas sin cambiar de banco

Cuando tenemos un gasto imprevisto y no tenemos dinero en la cuenta en muchas ocasiones “tiramos” de tarjetas de crédito. No es un hábito muy aconsejable si lo que queremos es no endeudarnos demasiado pero una tarjeta de crédito nos puede sacar siempre de un apuro.

Tarjetas sin cambiar de banco


Un tipo de tarjetas de crédito que destaca por su facilidad y comodidad de contratación son las tarjetas de crédito sin cambiar de banco.

Estas tarjetas nos aportan mucha utilidad ya que nos ofrecen una financiación adicional, como todas las tarjetas de crédito pero sin dejar de operar con nuestra entidad financiera de siempre.

Beneficios de las tarjetas sin cambiar de banco


La principal ventaja de este producto financiero de financiación es que no es necesario abrir una cuenta bancaria en la entidad financiera en que se ha solicitado la tarjeta.

Por el contrario, podemos asociar la tarjeta de crédito a nuestra cuenta habitual, dando igual el banco, caja de ahorro o entidad a la que pertenezca.

Un factor positivo a mencionar es que no  hay que andar con documentación para abrir una cuenta por cada tarjeta de crédito que contratemos. Esto motiva al cliente a contratarla ya que como es muy sencillo hacerlo, sin pérdidas de tiempo muchas veces se solicita por si acaso es necesaria en el futuro.

Si esto le unimos que muchos clientes al tener hipoteca están obligados a tener su nómina domiciliada en la entidad donde contrataron la hipoteca sin poder cambiarla, les permite tener una tarjeta de crédito en otra entidad financiera.

Una tercera ventaja que nos aportan estas tarjetas sin cambiar de banco es que al tener que gestionar menos cuentas es mucho más difícil que nos despistemos y provoquemos un descubierto en la cuenta por no tener el dinero que pensábamos.

También a menos cuentas, es mucho más fácil gestionar el dinero que tenemos y mantener nuestras finanzas personales mejor controladas.

Básicamente se puede resumir en que las tarjetas sin cambiar de banco nos aportan sencillez en su contratación y evitar problemas por posibles descubiertos.

Se contrata igual que una tarjeta de crédito tradicional. Es necesario demostrar que tenemos ingresos regulares y algunas entidades financieras exigen ser mayor de 21 años.

Tipos de tarjetas sin cambiar de banco


Estas tarjetas sin cambiar de banco las podemos dividir en dos tipos:

- Emitidas por una entidad financiera: Son tarjetas de crédito tradicionales que ofrecen las entidades para facilitar el acceso al crédito o para realizar compras a sus clientes. Citibank es un ejemplo de una entidad financiera con la que puedes contratar tarjetas de crédito sin cambiar de banco.

- Emitidas por establecimientos: Son las tarjetas de crédito que ofrecen comercios como IKEA, AlCampo o El Corte Inglés con las que puedes domiciliar el pago en cualquier entidad. En muchas ocasiones solo se pueden usar en el comercia que las emite, son totalmente gratuitas y tienen un programa de puntos o de descuentos en las compras que se hagan en el comercio cuando se paga con ellas.