¿Vas a pedir una hipoteca?

¿Hipoteca a interés variable o a tipo fijo?




El aumento del número de concesiones de hipotecas sobre viviendas es otro de los factores que demuestra una cierta mejoría de la situación económica. Según el Instituto Nacional de Estadística, mayo de 2015 contabilizó 19.732 hipotecas en los registros de propiedad. De esta manera, en los cinco primeros meses del año, la firma de hipotecas sobre viviendas acumula un 20,1% sobre el mismo período de 2014.

El INE también advierte sobre un aumento del importe medio de las hipotecas, consiguiendo un alza interanual de 4,4%, acompañado de mejoras en el capital total prestado a los hipotecados. Las comunidades en las que se prestó más capital sobre la constitución de hipotecas sobre viviendas fueron Madrid, Cataluña y Andalucía.

¿Hipoteca a interés variable o a tipo fijo?


A pesar de las diversas campañas sobre el interés fijo para atraer a los clientes, el 92,8% de las hipotecas constituidas tenían un interés variable. El Euribor es el tipo de referencia más utilizado en la constitución de hipotecas a interés variable, figurando en el 92,2% de los nuevos contratos.

El Euribor es el tipo de interés que pagan los bancos de la zona euro por prestarse dinero y el indicador de referencia para la mayoría de las hipotecas de España. Las hipotecas también pueden estar referenciadas a otros índices como el CECA, el IRPH de bancos o el IRPH de las cajas de ahorro. La caída del Euribor abarata la cuota del préstamo, mientras que las subidas encarecen el pago mensual.

Este índice ha cerrado el mes de julio en el 0,167%, cuatro milésimas por encima del mes anterior. No obstante, sigue en niveles muy bajos. Con respecto al mismo mes del año pasado, ha descendido tres décimas.

Las hipotecas de tipo fijo son préstamos a un tipo de interés estable durante todo el plazo de vigencia, lo contrario que las de tipo variable que cambian a lo largo del tiempo y que dependen del Euribor.

Así, en las hipotecas variables se calcula el tipo de interés como el Euribor más un diferencial que viene establecido en el contrato. Este diferencial suele estar en torno al 2%, aunque puede ser incluso inferior al 1'5% como es el caso de la hipoteca naranja de ING Direct, que ofrece un tipo de interés variable de Euribor + 1,29%. Hay entidades que han llegado a rondar 1% como la Hipoteca Euribor 1% de Kutxabank o la Hipoteca Variable de Bankoa.

A largo plazo, las hipotecas a tipo fijo pueden resultar algo más caras debido a que sus intereses son más altos que el Euribor que se encuentra en uno de los niveles más bajos de su historia.

A parte de la invariabilidad de las cuotas, otra de las diferencias con las hipotecas a interés variable es el plazo de amortización. Habitualmente, las que aplican un tipo variable suelen tener un plazo máximo de 40 años, mientras que en las hipotecas a tipo fijo lo más habitual es que no superen los 20 años. Últimamente, estas últimas también han alargado los plazos.

Otra diferencia que nos podemos encontrar es el porcentaje de financiación. Una hipoteca de interés variable suele ofrecer hasta el 80% del valor de tasación o compraventa del inmueble, mientras que en el caso de una a tipo fijo éste puede descender hasta el 60 o 70%.

La tendencia actual establece la posibilidad de que los tipos fijos aumenten debido a los cambios en el Euribor. Las hipotecas de tipo fijo entre dos y cinco años se han incrementado del 5,7% de 2005 al 32,8% del pasado mes de mayo, según el último boletín trimestral publicado por la Asociación Hipotecaria Española.

Esto se debe principalmente a la incertidumbre de los consumidores para saber si serán capaces de asumir el coste de la hipoteca en caso de que el Euribor aumente.

Y tú, ¿cuál vas a pedir?