¿Cuál es el mínimo para hacer la Declaración de la Renta?

Algunas personas están exentas de la obligación.


En algunos casos, no existe la obligación de hacer la Declaración de la Renta. Sin embargo, siempre se recomienda porque las personas que no ingresan lo mínimo establecido, suelen salir beneficiadas por la devolución de parte de sus tributaciones. Las excepciones que suponen no tener que realizar este trámite están expuestas en el artículo 96 de la Ley de IRPF y en el artículo 61 del reglamento del mismo impuesto. De todas maneras, el Manual de la Renta que publica cada año la Agencia Tributaria lo explica de forma más clara. 

Las dos variables que se estudian en los casos que no suponen la obligación de declarar, son los ingresos mínimos y la procedencia de estos. Por tanto, los contribuyentes que no tienen por qué declarar son:

1.    Aquellos cuyos rendimientos del trabajo no superen los 22.000€ anuales. Sin embargo hay más excepciones dentro de esta regla general. Será un límite de 12.000€ anuales cuando:

  • •    Los ingresos de una persona procedan de más de un pagador y superen los 1.500€ anuales. 
  • •    Cuando una pensión se componga de prestaciones pasivas y además, que esta no haya aumentado el número de estas prestaciones, que el importe no supere los 300€ anuales del importe indicado en la solicitud inicial, ni que se haya producido un aumento del tipo de retención. 

2.    Las personas que tengan ingresos de pensiones compensatorias del cónyuge o anualidades por alimentos no exentas. Es decir, la cuantía destinada a proporcionar todo lo indispensable para el sustento: comida, alojamiento, vestido y asistencia médica. Se encuentra en las casillas 413-423 y 471.


3.    Cuando el pagador no esté obligado a retener por los ingresos por trabajo.


4.    En caso de que los rendimientos totales del trabajo estén sujetos a un tipo fijo de retención. En 2017 se considera del 35% o del 19% cuando el importe sea menor a 100.000€ aplicable a administradores y miembros de órganos representativos y del 15% en caso de ingresos derivados de impartir cursos o conferencias o ser artista y haber cedido los derechos de explotación de su obra. 


5.    Tampoco deberán hacer la declaración de la Renta aquellas personas que sean propietarias de dividendos de acciones, intereses de cuentas, depósitos de valores, tengan participaciones en Fondos de Inversión o hayan sido premiadas en concursos si estos han estado sometidos a retención o ingreso a cuenta y no superen los 1.600€ por año. Es decir, los rendimientos de capital mobiliario y las ganancias patrimoniales. Sólo son determinantes los rendimientos positivos.


6.    Las personas que hayan obtenido subvenciones para la adquisición de viviendas de protección oficial y aquellos rendimientos del capital mobiliario que no estén sujetos a retención por estar incluidos en las Letras del Tesoro. Estas rentas inmobiliarias imputadas deben ser  inferiores a 1.000€ al año. No se tienen en cuenta plazas de garaje o suelo no edificado que se tenga en propiedad. En caso de que cualquiera de estos tipos de ingresos beneficien a un contribuyente, no tendrán obligación a declarar aquellos que no superen una retribución de 1.000€ anuales  o tengan pérdidas patrimoniales de menos de 500€, ya sea en tributación individual o conjunta. 

No se tienen en cuenta las becas para cursar estudios, las anualidades por alimentos recibidas por decisión judicial ni premios de algunas loterías y apuestas por no estar sujetas a gravamen o hacerlo en un régimen especial.

Si no se hace la Declaración de la Renta y no incurre en ninguna de estas excepciones, estará haciendo algo ilegal y puede exponerse a sanciones posteriores.