Las mejores cuentas corrientes del mercado

Encuentra la cuenta corriente que mejor se adapte a tus necesidades

Las cuentas corrientes son un producto diseñado para realizar todo tipo de operaciones con tu entidad financiera. Con ellas podrás realizar trasferencias, pagar con sus tarjetas y domiciliar recibos. Además, siempre podrás disponer de tu dinero cuando lo necesites.  Evita las comisiones y las vinculaciones comparando entre las mejores cuentas del mercado.

Preguntas frecuentes sobre cuentas corrientes


Se trata del tipo de cuenta bancaria más básica. Se utiliza como soporte de almacenamiento de dinero, es decir, como hucha en la que se guarda el dinero y que permite al mismo tiempo realizar diferentes operaciones bancarias como transferencias, ingresos, pagos de recibos, etc.

Otros tipos de cuentas bancarias son:

Las cuentas de ahorro. Estas cuentas proporcionan al cliente obtener una rentabilidad por los ingresos que acumule en esta cuenta.

Las cuentas nómina. Para contratar estas cuentas es necesario que el cliente domicilie la nómina con los ingresos que percibe. El banco suele ofrecer ventajas y bonificaciones por contratar este producto.

Las cuentas remuneradas. El usuario que contrate esta cuenta podrá beneficiarse de una rentabilidad que dependerá de la cantidad que ingrese. Normalmente, no permiten realizar operaciones tales como la domiciliación de recibos o asociar tarjetas bancarias. Pero permiten acceder al dinero depositado en ellas en cualquier momento, sin tener que pagar ningún tipo de comisión o penalización.

Las cuentas para jóvenes. Estas cuentas principalmente permiten ser contratadas por clientes de hasta 30 años y algunas están libres de comisiones.

 

La cuenta corriente se diferencia de la cuenta nómina en las exigencias. La cuenta nómina exige domiciliar la nómina mientras que la corriente no tiene ninguna exigencia. Se trata de una cuenta bancaria básica con la que realizar las operaciones más comunes, mientras que la cuenta nómina puede ayudar a ahorrar a los usuarios por medio de devoluciones en recibos domiciliados. Los requisitos para abrir una cuenta corriente son:

• Los clientes que residan en España deberán aportar su documento nacional de identidad (DNI). Los clientes que no lo sean deben mostrar su pasaporte o certificado que acredite que no son residentes en España.

En el caso de los estudiantes, o ama/os de casa, pueden contratar la cuenta mostrando solo su DNI. Además, los menores de edad que quieran abrir una cuenta bancaria deberán que presentar el DNI y estar presentes durante el proceso de contratación de la cuenta.

Por el contrario, para contratar una cuenta nómina los bancos requieren estos requisitos:

  • El cliente tendrá que domiciliar su nómina.

 

  • Debe ser mayor de edad y aportar su DNI.

 

  • Cada entidad establece un mínimo de ingresos para poder contratar este tipo de cuenta.

 

  • Mantener un importe mínimo en su cuenta para poder beneficiarse de más ventajas.

 

  • Realizar operaciones con la tarjeta vinculada las veces que establezca el contrato de la cuenta.

 

  • Domiciliar recibos en tu cuenta.

 

  • No rescindir el contrato de los productos con tu banco durante un período de tiempo determinado.

Será la entidad emisora la que establezca si las cuentas corrientes llevan un gasto o comisión por su apertura. Son más habituales las comisiones por mantenimiento y descubierto, sin embargo, algunos bancos también cobran por abrir una cuenta.

 

 

Existen dos opciones principales. La vía más tradicional es la presencial, es decir, en la sucursal de la entidad. La segunda vía, más práctica, es contratar tu cuenta corriente a través de internet. Los comparadores bancarios como iAhorro.com facilitan la contratación online, ya que además de ayudarte en el proceso hacen la selección previa para elegir la cuenta que más te conviene.

 

Características generales de las cuentas corrientes


Una cuenta corriente es el tipo de cuenta orientada a realizar movimientos y operaciones bancarias más comunes como las transferencias, domiciliaciones, etc. No es la más indicada para los ahorradores ya que no ofrece ningún tipo de remuneración pero permite disponer del dinero en cualquier momento, al igual que realizar diferentes movimientos.

Las mejores cuentas corrientes deben atender una serie de características que permitan al usuario obtener el resultado que busca con este producto bancario. Contar con el menor número de gastos por comisiones es muy importante para que la cuenta no acabe ocasionando un elevado desgaste en la economía personal. Además, se debe valorar los requisitos y las condiciones que las entidades estipulan para su contratación.

Respecto a las comisiones que pueden cobrar las entidades por las cuentas corrientes están la de mantenimiento que por lo general suele ser una vez al año y, por apertura. Algunas de estas cuentas tienen comisión por descubierto o, lo que es lo mismo, por quedarse en números rojos. Esta situación cuenta con el pago de una alta cantidad de dinero por lo que es conveniente evitarla o encontrar una cuenta bancaria que no cobre esta comisión.

En cuanto a las condiciones, cada banco establece las suyas siendo más o menos flexibles en temas, por ejemplo, de edad, presentación de un contrato laboral o de las últimas declaraciones del IRPF. Si bien es cierto, algunas entidades permiten abrir una cuenta corriente simplemente presentando el documento nacional de identidad.

A través de iAhorro y su comparador de cuentas corrientes es muy sencillo encontrar la cuenta bancaria que mejor se adapta al perfil de cada usuario. Gracias al análisis personalizado y detallado obtener la cuenta más atractiva para cada perfil es muy sencillo y sin que el usuario tenga que asumir ningún gasto por este servicio.

Las comisiones que conllevan las cuentas son:

Comisión por administrar y mantener la cuenta activa. Es el importe que el cliente debe aportar al banco a cambio de que realice operaciones relativas a la gestión y la administración de la cuenta. También, por mostrar los movimientos y operaciones realizados en la cuenta.

Comisión por extraer o hacer ingresos de dinero efectivo en un cajero. El cliente que retire o cargue dinero en su cuenta en algunas ocasiones deberá asumir estas comisiones.

Comisión por realizar transferencias. Las transferencias internacionales conllevan costes más elevados que las transferencias efectuadas a nivel nacional. Algunas entidades permiten a los clientes que cumplan unos requisitos realizar transferencias por 0 euros.

Comisión por descubierto en la cuenta. Es el importe que el usuario debe abonar en caso de que no tenga liquidez en su cuenta o que se encuentre en números rojos.

Comisión por ingresar cheques. Los clientes que emitan cheques en una oficina del banco tendrán que pagar comisiones.

Comisión por cambio de moneda. Es la comisión por sacar dinero de un cajero u operar con tarjeta en países fuera de la zona euro. Esta cantidad oscila entre el 2% y el 5%.