Estas son las mejores cuentas remuneradas

Saca el máximo partido a tus ahorros con una cuenta remunerada

Las cuentas remuneradas te dan una rentabilidad económica por depositar una cantidad de dinero. Estas cuentas te permiten obtener un interés por tu dinero es un producto diseñado para ahorrar. Una de sus ventajas es que siempre podrás retirar tu dinero sin ser penalizado por ello como pasaría en otro tipo de productos.  Este tipo de cuentas están indicadas para aquellos que quieran rentabilizar sus ahorros sin riesgos.

Preguntas frecuentes sobre cuentas remuneradas


La cuenta remunerada o cuenta de ahorro es aquella que se utiliza para depositar una cantidad de dinero con el fin de obtener un beneficio o remuneración con el paso del tiempo. Está indicada para ahorradores conservadores y se trata de un producto seguro porque no arriesgas el capital invertido.

Los requisitos más comunes que los clientes deben reunir para contratar una cuenta remunerada consisten en probar la identidad del titular o titulares mediante su documento de identidad en la entidad bancaria para que así pueda comprobar los datos pertinentes. Si los titulares de la cuenta son personas jurídicas necesitan acreditar el domicilio de la empresa y datos sobre la naturaleza de la actividad de la empresa.

Para garantizar la relación financiera, también es habitual que la entidad bancaria pida una nómina al titular de la cuenta si percibe algún tipo de remuneración para comprobar sus ingresos. En el caso de los autónomos les solicitan que muestren la declaración del IVA o algún documento con el demuestren su solvencia económica.

Otro elemento que suelen solicitar para contratar una cuenta remunerada son los ingresos que recibe el titular o titulares de los clientes que deseen contratar este tipo de cuentas.

 

El mayor beneficio que aporta este tipo de cuenta bancaria a los usuarios es el beneficio que se obtiene con el paso del tiempo, la rentabilidad del dinero. Además, permite retirar el dinero de la cuenta sin la necesidad de pagar una penalización.

Las cuentas remuneradas actualmente ofrecen un tipo de interés máximo del 5%. Une ventaja de estas cuentas es que permiten acceder al dinero ingresado cuando el cliente considere necesario.

El tipo de interés del que se beneficiará el cliente que contrate una cuenta remunerada depende de factores como el saldo que tenga en su cuenta y es fijado durante un plazo de tiempo sin límite. Cuanto más dinero tengas en el banco, te proporcionarán mayor rentabilidad.

Entre sus características encontramos que estos productos no requieren que sus clientes guarden en su cuenta un importe máximo o mínimo. Sin embargo, los clientes deben cumplir una serie de requisitos establecidos por cada entidad para así poder disfrutar de una mayor rentabilidad.

 

Las cuentas de ahorro pueden presentar las habituales comisiones de una cuenta. Las más habituales son las de mantenimiento, cuyo cobro suele ser anual y prorrogarse a lo largo de la vida de la cuenta bancaria. Otra frecuente es la comisión por descubierto que puede suponer un gasto extra elevado para el usuario. Estas penalizaciones dependerán de la entidad, que en ocasiones analizan el historial del cliente antes de cargar dicha comisión.

Las comisiones que conllevan las cuentas son:

  • Comisión por administración y mantenimiento: es la comisión que cobran los bancos por gestionar, administrar la cuenta y reflejar los movimientos y operaciones.

 

  • Comisión por ingreso de cheques: ingresar un cheque en una sucursal puede conllevar el cobro de comisiones.

 

  • Comisión por transferencias: normalmente, para los clientes que domicilien su nómina, recibos o contraten algún producto vinculado las transferencias nacionales son gratuitas. Los bancos suelen cobrar por las transferencias internacionales.

 

  • Comisión por descubierto: este tipo de comisión es la que cobran los bancos por no tener saldo disponible en la cuenta o por estar en números rojos. Esto suele ocurrir si nos llega un recibo que no teníamos previsto.

 

  • Comisión por retirar o ingresar efectivo de un cajero: los bancos pueden cobrarnos comisión por sacar o ingresar dinero de un cajero.

 

  • Comisión por cambio de divisas: las entidades bancarias cobran algún tipo de comisión por extraer dinero de un cajero o pagar con tarjeta en países con otra moneda. Esta comisión ronda el 3% y 4,5%.

Pueden parecer similares, se deposita un dinero y se obtiene una remuneración. Sin embargo, la ventaja que presentan las cuentas remuneradas frente a los depósitos es la falta de obligación temporal. Las cuentas no exigen un tiempo determinado para dar rentabilidad por los ahorros, se puede sacar el dinero o aumentar la cantidad en cualquier momento.

Los depósitos son productos de ahorro en los que un cliente entrega al banco una cantidad determinada de dinero durante un tiempo determinado. Transcurrido el plazo, la entidad lo devuelve junto con unos intereses pactados.

Podemos encontrar diferentes tipos de depósitos:

  • Los depósitos bancarios a la vista: estos depósitos posibilitan al depositante acceder a sus ingresos sin acarrear penalizaciones.

 

  • Los depósitos bancarios a plazo: son los depósitos en cuyo contrato se establece que nuestros ingresos deberán permanecer almacenados en ellos sin que el depositante pueda acceder a ellos. En caso de que necesite extraer sus ingresos tendrá que abonar una comisión por cancelación anticipada del depósito.

 

  • Los depósitos regalo: en este tipo de depósitos los bancos nos regalan algún producto por contratar este depósito.

 

  • Los depósitos con ventajas fiscales: el plazo de este depósito es de un máximo de 5 años y el límite anual que permites es de 5.000 euros. Fueron creados en 2015 y sus intereses no deben tributar en el IRPF.

 

iAhorro dispone de un comparador de productos que facilita al usuario su labor a la hora de encontrar las mejores cuentas remuneradas. Gracias a un análisis detallado se puede conocer cuál es la cuenta más adecuada para cada perfil, ayudando también en su contratación online.

Características generales de las cuentas remuneradas


Las cuentas remuneradas están destinadas a personas que buscan conseguir ahorrar, de ahí que también se les denomine cuentas de ahorro. El funcionamiento de este producto es muy sencillo ya que tan sólo es necesario depositar los ahorros en ella y con el paso del tiempo se va percibiendo una remuneración por ellos.

A diferencia de las cuentas corrientes, las remuneradas no suelen permitir que se domicilien recibos, ni tampoco realizar operaciones bancarias. Como contraprestación, las cuentas remuneradas ofrecen tarjetas de débito y crédito, además de presentar una alta liquidez. Permiten recuperar el dinero de forma total o parcial sin el pago de comisiones, lo que supone la principal diferencia con los depósitos bancarios.

Se trata de un producto que aporta una alta seguridad en tiempos de inestabilidad económica, y combinable con un depósito bancario lo que permite aumentar los beneficios de los usuarios gracias a una mayor rentabilidad conjunta. Ante una coyuntura de tipos de interés bajos, la suma de depósito y cuenta remunerada resulta interesante y beneficiosa.

A la hora de contratar una cuenta de ahorro es importante conocer cada uno de los detalles que presenta, desde las comisiones hasta los requisitos que las entidades exigen. De esta manera, se minimizarán los riesgos que se asume al firmar un producto de estas características y que puede mermar, como cualquier otro, el bolsillo del usuario.

Gracias a iAhorro y su comparador de productos bancarios, encontrar las mejores cuentas remuneradas es muy sencillo, pudiendo contratar la que más se adapte a las características del usuario. Analizando todos los factores de forma personalizada el usuario obtendrá los resultados que precisa de forma gratuita y en caso de duda cuenta con la comunidad de iAhorradores en la que los expertos independientes se la solventarán.

Existen otros tipos de cuentas bancarias:

 

  • Cuentas nómina: las cuentas nómina son el producto idóneo para los clientes que desean domiciliar la nómina que perciben en el banco. Su funcionamiento es parecido al de las cuentas corrientes y entre sus características destacan que no conllevan muchas comisiones o que ofrecen regalos como remuneración.

 

  • Cuentas corrientes: estas cuentas permiten a los usuarios que las contraten albergar en ellas su dinero y gestionarlo de manera sencilla y organizada. La remuneración que ofrecen estas cuentas a los clientes que depositen en ellas su dinero suele ser nula.

 

  • Cuenta de ahorros: estas cuentas posibilitan que cliente genere ciertos intereses sobre la liquidez de la cuenta para acceder a ellos en el futuro. Las cuentas de ahorro son el mejor producto financiero para los clientes que busquen dedicar una parte de los ingresos que perciben al ahorro, acumulando unos ingresos que aumentarán los fondos iniciales de la cuenta.