Los mejores depósitos a corto plazo

Saca el máximo partido a tu dinero en poco tiempo

En los depósitos a corto plazo, el ahorrador presta su dinero al banco durante un tiempo inferior a los 12 meses. Durante este tiempo recibe una rentabilidad que ha sido pactada al inicio del contrato. El inversor no podrá disponer de su dinero durante este tipo, si lo quiere retirar en muchos casos deberá pagar una penalización por no haber cumplido con el tiempo establecido en el contrato.  

Preguntas frecuentes sobre depósitos a corto plazo


Cuando se habla de inversión a corto plazo dentro de los depósitos se refiere a prestar dinero al banco durante un periodo de tiempo inferior a los 12 meses. De esta manera, el inversor sabe que no podrá disponer de esa parte de sus ahorros durante un tiempo no muy extenso, asumiendo un riesgo menor en ese sentido.

Los depósitos a corto plazo son un tipo de depósito a plazo fijo. La duración de los depósitos a plazo fijo se contrata durante un plazo temporal determinado. Esto impide al cliente acceder a sus ahorros hasta que no finalice el contrato. Si el cliente necesita disponer del dinero invertido por cualquier motivo, no podrá hacerlo a no ser que pague la comisión por cancelación anticipada en el banco donde haya contratado su depósito.

Existe una amplia oferta de depósitos a corto plazo en función del tiempo que tarde en vencer éste. Habitualmente, las entidades comercializan depósitos bancarios a un mes, a 3 meses o a 6 meses. También existen otras entidades que aumentan este tiempo por encima de los 6 meses, pero sin llegar al año de vida.

En caso de querer cancelar un depósito a corto plazo, los trámites consisten en reclamar al banco la solicitud de cancelación del depósito bancario. Para ello, deberá aportar su documento nacional de identidad (DNI). En caso de que el DNI esté en vigor, el banco eliminará los intereses que debe el depositante. Este tendrá que pagar la comisión por cancelación anticipada.

Normalmente, la penalización o comisión por cancelación anticipada no podrá exceder del importe de los intereses acumulados por el depósito bancario hasta la fecha en que se cancele. También, es importante considerar la opción de realizar cancelaciones parciales anticipadas y no sólo cancelaciones totales. Las cancelaciones, ya sean parciales o totales, pueden conllevar comisiones o una reducción del importe de los intereses que debe el cliente, que disminuirán la rentabilidad final del depósito.

El mayor beneficio de los depósitos a corto plazo es que la inversión tiene un periodo corto, es decir, el usuario no podrá disponer de su dinero durante un plazo de tiempo corto, disminuyendo riesgos en caso de que tenga que disponer de éste de manera urgente.

Es necesario prestar atención a los siguientes aspectos antes de elegir un depósito a corto plazo:

 

  • El plazo. Es el plazo de tiempo durante el que el depositante se compromete a guardar sus fondos en la entidad. Cuanto mayor sea el plazo, el depósito ofrecerá más rentabilidad. El principal inconveniente es que también, se puede producir un incremento de los tipos de interés y el cliente no optará por beneficiarse de la subida ya que el interés del dinero invertido permanecerá inmóvil durante la duración del contrato. Por otro lado, si los tipos de interés disminuyen, el cliente del depósito recibirá el tipo de interés que acordó con su banco durante el plazo de duración del depósito.

 

  • Rentabilidad. El tipo de interés permanece fijo y no se modifica durante el plazo que dure el contrato. Sin embargo, el interés en algunos depósitos varíe dependiendo de las fluctuaciones de índices referenciales como el euríbor.

 

  • Periodicidad de liquidación de intereses. Es la regularidad con la que un depósito bancario a plazo fijo genera intereses. Las frecuencias más usuales se producen mensual, trimestal, semestral o anualmente o a vencimiento.

 

Los depositantes deben elegir entre estas opciones en función de sus preferencias o necesidades.

  • • Liquidez. La facilidad de recuperar el dinero invertido sin que conlleve una disminución de los intereses o capital de un depósito caracteriza su liquidez.

 

Los depósitos bancarios más rentables del mercado suelen ser a 3 meses y con rentabilidades que no alcanzan el 3%. Por su parte, la rentabilidad que ofrecen los depósitos a 1 mes se sitúa por debajo del 0,10% y los que tienen un plazo superior a los 6 meses pero inferior a los 12 cuentan con una rentabilidad en torno al 0,50%, aunque existen excepciones que superan el 1% e incluso llegan casi al 2%.

La rentabilidad obtenida por el depositante por contratar un depósito a plazo se ingresa en una cuenta bancaria que el titular o titulares hayan vinculado a su depósito.

Podemos encontrar otros productos de ahorro, por ejemplo:

  • Las cuentas remuneradas.  Las cuentas remuneradas sirven para generar rentabilidad. Además, permiten a los usuarios obtener liquidez de forma segura.

 

  • Fondos de Inversión garantizados. Estos productos de inversión aseguran que en una fecha del futuro determinada, el cliente contará con el dinero invertido en su totalidad o parcialmente. Algunos aseguran ofrecer una rentabilidad.

 

  • Seguros de Ahorro. Los seguros de ahorro son seguros que ofertan las aseguradoras o entidades financieras. Estos productos garantizan un capital fijado, que suele ser variable, en un plazo determinado. El usuario que contrate estos seguros paga cantidades económicas de forma regular que se capitalizan para así obtener un capital junto con una rentabilidad a medio y largo plazo.

 

  • Planes Individuales de Ahorro Sistemático (PIAS.) Son seguros individuales de ahorro que se contratan durante un período largo de tiempo. Su finalidad es generar una renta vitalicia que el cliente podrá recibir de una edad establecida por contrato. Los PIAS no precisan esperar hasta cumplir 65 años ni jubilarse para recibir la renta generada.

 

  • Planes de pensiones garantizados. Son productos de inversión y ahorro para la jubilación cuyo fin es asegurar que el cliente podrá recuperar las inversiones efectuadas completamente. Algunos planes de pensiones aseguran obtener una rentabilidad mínima. Los planes de pensiones garantizados constituyen un buen método de inversión para clientes conservadores que quieran ahorrar sin riesgo para su jubilación y que prefieran la seguridad a la rentabilidad.

Existen diferentes opciones para contratar un depósito bancario a corto plazo como las sucursales bancarias. Una opción más práctica y cómoda es a través de iAhorro.com y su comparador, ya que de esta manera se puede conseguir el depósito más adecuado en función del perfil del inversor.

En cuanto a quién puede contratar un depósito pueden ser cualquier persona física mayor de edad con capacidad para contratar, los menores de edad emancipados o a través de sus representantes legales. Por otro lado, las personas jurídicas también podrán ser los titulares de un depósito a plazo.  

¿Cómo encontrar los mejores depósitos a corto plazo?


La inversión a corto plazo en depósitos bancarios es una forma de sacarle partido a un dinero que tenemos ahorrado en un plazo de tiempo pequeño que en ningún caso alcanza los 12 meses. El riesgo que se asume es menor ya que el tiempo del que no se dispone del dinero es más corto, pero habitualmente la rentabilidad cae con respecto a depósitos a plazo largo.

Existen diferentes opciones a la hora de contratar un depósito a corto plazo que van desde el mes hasta, como ya hemos mencionado, los 11 meses, sin embargo los más habituales son los que las entidades bancarias comercializan a 1, a 3 o a 6 meses. Cada una de estas opciones cuenta con diferentes rentabilidades que, junto al mayor o menor plazo, pueden hacerlo más o menos atractivo.

La principal ventaja de este tipo de depósitos bancarios reside en que en el caso de necesitar dinero de manera urgente ante cualquier imprevisto, los inversores no tendrán que estar tanto tiempo sin su dinero como si hubiesen escogido la opción de los depósitos a largo plazo.

Los beneficios que tienen estos depósitos varían en función de la duración del depósito y de la entidad comercializadora. Así, por ejemplo, depósitos a 1 mes presentan una rentabilidad menor que los depósitos a 6 meses que pueden alcanzar el 2%TAE. Por su parte, los depósitos a 3 meses cuentan con mayores beneficios que se acercan al 3%TAE.

Para contratar los depósitos bancarios existen varias opciones como hacerlo en cualquiera de las sucursales que tienen las entidades. A través de la página web del propio banco es otra opción y, por supuesto, en iAhorro.com analizamos en nuestro comparador todos los depósitos para conocer cuál es el que más se adecúa a cada perfil de usuario. Y es que encontrar el depósito perfecto puede suponer disminuir el riesgo y permite un crecimiento extra de los ahorros de los que disponemos.