Así son los mejores depósitos a plazo fijo

Rentabiliza tus ahorros durante un tiempo predeterminado

En la contratación de un deposito a plazo fijo, el cliente y la entidad establecen la fecha de vigencia de este producto financiero. Durante este tiempo ninguna de las dos partes podrá modificar las condiciones de este producto. Si el cliente quiere disponer de su dinero antes de tiempo tendrá que afrontar una penalización que suele ser más elevada que en otros tipos de depósitos.

Preguntas frecuentes sobre depósitos a plazo fijo


Un depósito a plazo fijo, conocido tradicionalmente como IPF (Imposición a Plazo Fijo), es un producto que consiste en aportar una cantidad de dinero en un banco o entidad durante un periodo de tiempo determinado. Al concluir ese plazo de tiempo, el banco devuelve el dinero junto con los intereses que previamente se han pactado.

El soporte físico de un depósito a plazo fijo consiste en una libreta donde se almacenan datos como su importe, la fecha en que se contrató, los intereses y la fecha de vencimiento.

Es necesario atender a los siguientes aspectos a la hora de decantarse por un depósito a plazo fijo:

El plazo. Es el período temporal en el que el depositante se compromete a entregar su dinero en la entidad. A mayor plazo, la rentabilidad se incrementa, aunque también conlleva un riesgo de subida en los intereses. De este incremento el cliente no podrá beneficiarse porque el dinero invertido permanece inmóvil con unos intereses fijos. Pero, si se produce un descenso de los tipos de interés en el mercado, tampoco descenderán y el depositante obtendrá los fondos y los intereses pactados cuando termine el contrato del depósito.

La rentabilidad. La rentabilidad de un depósito y su tipo de interés están determinados por el plazo de la imposición. El tipo de interés de los depósitos a largo plazo suele ser fijo y no alterarse en el plazo de duración del depósito. Sin embargo, existe la posibilidad de que el interés del depósito varíe en función del valor de algún índice referencial, por ejemplo, el euríbor o índices bursátiles.

 

La periodicidad de liquidación de los intereses. Es la frecuencia con la que se generan los intereses en un depósito a plazo fijo. Las modalidades suelen ser mensuales, trimestrales, semestrales, anuales o a vencimiento y el depositante la elegirá en función de sus necesidades.

La liquidez. En el caso de los depósitos bancarios, la liquidez está determinada por la sencillez del proceso de recuperación de los fondos de un depósito, sin que conlleve un descenso del capital o los intereses.

Los depósitos a plazo fijo tradicionales permiten recuperar el 100% del dinero invertido, por lo que habrá que considerar la penalización o la comisión por disposición anticipada.

En cualquier caso, la penalización o comisión cobrada por la cancelación anticipada debe ser inferior al importe de los intereses acumulados en el depósito hasta la fecha en que decida cancelarse.

 

 

El tipo de interés de estos productos de inversión hace referencia a la cantidad de dinero que el inversor recibe por aportar una parte de sus ahorros a una entidad, es decir, son los beneficios que el cliente obtiene por contratar un depósito bancario.

El inversor de un depósito a plazo fijo puede ser cualquier persona mayor de edad con capacidad para contratar, los menores de edad que se hayan emancipado, así como los menores de edad a través de sus representantes legales. Igualmente, las personas jurídicas podrán ser titulares de un depósito a plazo.  

Los depósitos a la vista también son denominados libretas de ahorro y cuentas corrientes. La principal diferencia con los depósitos a plazo fijo es que tienen fecha de vencimiento.

La fecha de vencimiento es el momento en que el depositante puede acceder a sus ahorros y obtener también los intereses acumulados.

Los depósitos a la vista permiten al depositante retirar el dinero invertido cuando quiera. Por eso, los depósitos a la vista son productos completamente líquidos, es decir, su disponibilidad es instantánea.

El titular de este producto financiero puede disponer de sus ahorros si extrae efectivo de un cajero automático, en la sucursal bancaria donde tenga contratado el depósito, mediante el servicio de banca a distancia o efectuando un cheque o una transferencia.

Sin embargo, los depósitos a plazo fijo se contratan por un plazo determinado. Esto impide al usuario acceder a sus fondos antes de la fecha de vencimiento. Pero si necesita disponer del dinero invertido, podrá hacerlo asumiendo una comisión por cancelación anticipada.  

Es una de las delimitaciones con las que cuentan los depósitos a plazo fijo y que si permiten los depósitos a la vista. Ni recibos ni nóminas pueden ser domiciliados en los depósitos bancarios a plazo fijo, al igual que ocurre con otro tipo de movimientos como cobros o pagos.

Los depósitos a la vista permiten realizar diferentes servicios, que pueden conllevar el pago de alguna comisión. Algunos ejemplos de estos servicios son:

 

  • Domiciliar la nómina, la pensión y los recibos.

 

 

 

  • Regularmente, realizar extractos para comprobar la situación de la cuenta corriente y de anotaciones en la libreta.

 

  • En el caso de las cuentas corrientes, efectuar talonarios de cheques-pagarés

 

 

Es uno de los aspectos en los que hay que fijarse antes de contratar un depósito a plazo fijo y con lo que hay que mantenerse en alerta. Algunos de estos productos se renuevan automáticamente y en ocasiones por un tipo de interés inferior por lo que si no se desea prorrogar hay que avisar a la entidad.

En el caso de que el cliente quiera cancelar el contrato de un depósito a la vista, debe personarse en la sucursal bancaria e identificarse con su Documento Nacional de Identidad (DNI) que debe estar en vigor. Debe solicitar al personal del banco la cancelación de su depósito.

Después, la entidad bancaria liquidará los intereses pendientes al cliente que tendrá que abonar, si lo contempla el contrato, una comisión o penalización por cancelación anticipada del depósito a la vista.

El cliente ha de tener en cuenta que el costo de la comisión no podrá ser más alto que el importe de los intereses acumulados por el depósito a plazo hasta la fecha de cancelación.

Además, es necesario considerar la posibilidad de beneficiarse de acceder a parte del dinero de forma anticipada, no sólo cancelarlo totalmente. Estas acciones suponen el cobro de comisiones o la retribución de los intereses deudores para el depositante, que disminuirán la rentabilidad del depósito.  

¿Cómo encontrar los mejores depósitos a plazo fijo?


Los depósitos a plazo fijo son aquellos en los que un inversor entrega una cantidad de sus ahorros a un banco y que se mantendrá ahí un plazo de tiempo determinado. Al finalizar ese periodo el inversor podrá recuperar toda su inversión más los intereses que, previamente, ha pactado con la entidad o banco. El cobro de estos intereses se realiza periódicamente y según haya estipulado el banco, mensual, trimestral, semestral, anual o al finalizar.

Antes de contratar cualquier depósito bancario es muy importante conocer el tipo de interés que presentan ya que se trata del dinero que nos reportará depositar el dinero en la entidad elegida. Son los beneficios generados y, por lo tanto, cuánto mayores sean mucho mejor para el inversor. Aunque no es la única característica en la que hay que fijarse puesto que las comisiones y los plazos también resultan fundamentales a la hora de elegir el más adecuado.

Una de las herramientas que ayuda a elegir los depósitos bancarios más rentables es el comparador de productos de iAhorro. A través de un análisis detallado y personalizado el usuario podrá elegir entre los depósitos a plazo fijo que más le interesa y conviene. Además, en iAhorro se encuentran los mejores expertos independientes que puede aconsejar y orientar en la elección y, por supuesto, resolver todas las dudas sobre la materia.

Junto a las comisiones por apertura, mantenimiento y cancelación anticipada que algunos depósitos a plazo fijo presentan, es importante prestar atención a su renovación automática. Esta renovación, por el mismo periodo de tiempo, puede venir con una baja en sus intereses por lo que los usuarios tendrán que prestar especial atención a si desean que se produzca dicha renovación o no.