Conoce los mejores depósitos a un año

Compara las mejores rentabilidades para los depósitos a un año

En iAhorro puedes encontrar una amplia oferta de depósitos a un año. En el caso de este producto los ahorradores no dispondrán de su dinero durante un plazo máximo de 12 meses. Algunas entidades ofrecen las posibilidades de ampliar este tiempo, pero si el cliente necesita recuperar su dinero podrá hacerlo pasado este plazo.

Preguntas frecuentes sobre depósitos a un año


Por normal general, los depósitos bancarios más rentables a un año se encuentran en torno al 0,35%TAE, aunque existen excepciones y cuentan con una rentabilidad muy superior, incluso por encima del 1,20%TAE.

En la actualidad, la rentabilidad que ofrecen los depósitos bancarios es inferior respecto hace algunos años. Sin embargo, los depósitos a un año son uno de los tipos de depósitos a plazo fijo que permiten al cliente obtener mayor rentabilidad. Los motivos que producen esto son:

 

  • Desde el momento en que contratamos un depósito con un plazo fijo de un año, somos conscientes de la remuneración que nos facilitarán por el dinero que hemos invertido cuando el plazo de tiempo establecido por contrato finalice.

 

  • La rentabilidad de los depósitos a un año no cambia durante el período de tiempo que nuestros ahorros permanecen en el depósito. El banco no puede modificar las condiciones del depósito, aunque se fusione o sea adquirido por otro banco.

 

  • Los depósitos a un año son productos de ahorro con un riesgo muy bajo, ya que están respaldados por el banco porque se compromete con el cliente a devolver el dinero una vez venza el plazo y por el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), que se compromete a devolver hasta 100.000 euros por cliente y entidad en caso de que el banco no pueda devolverlos.

Aunque la rentabilidad de los depósitos a corto plazo es inferior a la de otros depósitos de mayor duración, no exigen que el cliente esté atado al banco durante mucho tiempo y le permiten poder estar al tanto de la evolución del mercado y de las nuevas ofertas para contratarlas se ajustan a sus intereses.

 

 

Al igual que tienen un límite inferior, los bancos establecen para sus depósitos un límite superior que varía en función del propio producto y de la entidad que lo comercializa. Al invertir grandes cantidades de dinero en depósitos bancarios hay que fijarse cuál es el tope máximo que fijan para no sobrepasarlo.

Para elegir el mejor depósito a un año, es importante tener en cuenta algunos aspectos:

Realizar comparaciones entre las condiciones de las ofertas del mercado y elegir un depósito por el plazo fijo a un año que pueda otorgarnos mayores beneficios. No podemos basarnos solo en comparar los servicios que ofrece nuestro banco ya que otras entidades pueden ofrecernos mejores propuestas. Para ello, una buena opción es consultar a los expertos independientes de iAhorro.com. Comparan todos los productos del mercado gratuitamente para ofrecerte la opción que mejor se ajuste a tus intereses.

Comprobar que el contrato de nuestro depósito especifique que el capital inicial de la inversión esté 100% garantizado y que la entidad esté adherida al Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) para garantizar la devolución de los 100.000 euros en caso de que el banco quiebre o que sea insolvente.

Elegir el depósito que no requiera contratar otros productos con el banco. Algunos depósitos a un año exigen que el cliente contrate otros productos extra, por ejemplo, tarjetas, planes de pensión, seguros de hogar o de automóvil. Esto no favorece un posible cambio de banco en el futuro o una posible cancelación anticipada.

Escoger un depósito a un año que permita cancelar anticipadamente por si surge algún imprevisto.  

Si contratamos un depósito bancario con un tipo de interés concreto y a lo largo de la vida de este producto su interés varía, nuestro depósito no tiene por qué verse afectado. Otro caso completamente distinto es si al vencer el depósito, se produce una renovación automática y ha sufrido una caída de su interés, con lo cual sí que se producirá dicha rebaja.

La Tasa Anual Equivalente (TAE) determina la rentabilidad que ofrece un depósito. Este dato muestra el porcentaje anual de intereses que nos permitirá el dinero que hemos invertido.

Para calcular la rentabilidad de un depósito a un año, debemos considerar tres aspectos:

 

  • El Tipo de Interés Nominal (TIN): importe que el cliente debe abonar por que un banco le preste dinero. Este dato refleja el coste de un producto financiero. Hace referencia a un plazo de tiempo determinado, pero no contempla algunos aspectos como las comisiones, la frecuencia en la que se efectúan los pagos y otros gastos.

 

  • El importe de la inversión o el capital inicial.

 

  • El plazo o período de tiempo en el que el cliente mantendrá el dinero depositado.  

Algunas entidades permiten la cancelación anticipada de los depósitos y otras no. Las entidades que permiten este tipo de cancelación pueden fijar una comisión que, por ley, nunca puede superar los intereses devengados hasta la fecha de vencimiento del producto.

Se trata de una retirada anticipada de parte del capital invertido en un depósito bancario, pudiendo sufrir el gasto de comisiones que impone la entidad que emite dicho producto. Existen entidades que permiten la cancelación anticipada de forma gratuita e incluso la cancelación anticipada total, por lo que un aspecto importante a vigilar a la hora de contratar los depósitos bancarios son estas comisiones.

Otros tipos de comisiones de los depósitos bancarios son:

La comisión de apertura: es la comisión que el banco cobra a los clientes por formalizar el depósito y para cubrir los gastos de gestión y administración.

La comisión por mantenimiento: es la comisión que el banco cobra a los clientes por gestionar y administrar el depósito.  

¿Cómo encontrar los mejores depósitos a un año?


Los depósitos a un año son aquellos cuya duración máxima se extiende durante 12 meses, pudiendo renovarse automáticamente o no, dependiendo de la entidad que emite dicho depósito. La amplia oferta de depósitos a un año permite a los inversores encontrarse con diferentes rentabilidades pudiendo variar desde los 0,35%TAE hasta otros depósitos que superan el 1%TAE.

Como ocurre con el resto de depósitos bancarios, tanto si se trata de una inversión a corto plazo como a medio o largo plazo, los depósitos a un año cuentan con una inversión mínima que se puede fijar en un euro y una inversión máxima que dependerá del banco o entidad que lo emite.

Una duda que puede surgir a los inversores antes de depositar su dinero es que las rentabilidades de los depósitos varíen, tanto de manera positiva como negativa. En estos casos no existe ningún cambio en el tipo de interés que genera ya que en los depósitos a plazo fijo el tipo de interés no varía durante la vida del producto.

Respecto a las comisiones que pueden cobrar las entidades por nuestro depósito están por apertura y mantenimiento como las más conocidas. La tercera que puede tener lugar es la que hace referencia a la cancelación anticipada del producto ya que en ocasiones puede pasar tiempo sin que podamos hacer uso de la parte de los ahorros que decidimos invertir.

La comisión por cancelación nunca puede superar el importe de los intereses devengados, por lo que las entidades suelen establecer un porcentaje en función del periodo de tiempo que quede hasta el final de la vida del depósito bancario.