Cuáles son los depósitos más rentables del mercado

Estos son los cinco depósitos más rentables del mercado

En iAhorro comparamos los mejores depósitos bancarios del mercado. Aquí puedes encontrar los cinco depósitos más rentables, aquellos que ofrecen una rentabilidad más alta para el cliente. Elije el depósito que más te convenga según tus ahorros y el plazo al que lo quieras contratar. Además, compara sus condiciones y no pagues por vinculaciones innecesarias.

Preguntas frecuentes sobre mejores depósitos


El mejor depósito se identifica analizando todos los que oferta el mercado y conociendo las necesidades del futuro titular. No es mejor depósito el que más rentabilidad ofrece sino el que en su conjunto mejor se adapta al perfil del solicitante. Algunos aspectos clave en los que fijarse son los siguientes:

  • La rentabilidad: son los intereses generados al depositar nuestro dinero. Se representan mediante el TIN (tipo de interés nominal) y la TAE (tasa anual equivalente.)

 

  • El plazo: es el tiempo en que tendremos nuestro dinero en el depósito. Es muy importante elegir el plazo teniendo en cuenta nuestro perfil, ya que no podremos utilizar esos fondos hasta que termine el plazo del depósito.

 

  • Liquidación de intereses: es el momento en que el banco nos abonará los intereses que ha generado el depósito.

 

  • Cantidad máxima o mínima: Los depósitos tienen un límite permitido para invertir dinero.

 

  • Inversión garantizada: Es muy importante que la entidad bancaria se comprometa a devolvernos el dinero junto a los intereses generados cuando termine el plazo del depósito. Por otro lado, el Fondo de Garantía de Depósitos debe devolver hasta 100.000 por producto y titular en caso de que el banco no tenga capacidad de hacerlo.  

Podemos encontrar diferentes depósitos bancarios que se adaptan al perfil de cada inversor:

 

  • Depósitos bancarios a la vista. Este tipo de depósitos bancarios permiten al usuario retirar una parte o la totalidad del dinero invertido en cualquier momento y sin que sea penalizado por ello.Estos productos nos permiten realizar operaciones como ingresar o retirar dinero, domiciliar recibos o hacer transferencias.

 

  • Depósitos bancarios a plazo. Este tipo de depósitos bancarios permiten depositar dinero durante un período de tiempo establecido a cambio de una rentabilidad. Durante el plazo fijado, solo podremos utilizar el dinero invertido si el depósito ofrece la posibilidad de cancelarlo de manera anticipada.

 

  • Depósito regalo. Consisten en una remuneración en especie sujeta a una retención y al pago del IRPF. Por depositar dinero en el banco, la entidad bancaria nos remunera con productos para el hogar.

 

  • Depósitos con ventajas fiscales.  La reforma de la Ley del IRPF, del 1 de enero del 2015, conllevó la introducción en el mercado de nuevos productos financieros de ahorro, en los que se incluían planes y cuentas individuales de ahorro (PALP y CIALP). Este tipo de depósitos bancarios están exentos de tributación en la declaración de la renta, cuentan con un plazo mínimo de 5 años y con un límite de ahorro de 5.000 euros al año.

 

  • Depósitos a interés variable. En este tipo de depósitos bancarios los intereses están sujetos a modificaciones.

 

  • Depósitos estructurados. Estos depósitos bancarios ofrecen una rentabilidad que depende de las modificaciones de un índice o de valores bursátiles.  

La rentabilidad de los depósitos ha decaído en los últimos años hasta situarse por debajo del 1%. Es difícil encontrar depósitos por encima de esta cifra y menos si son a largo plazo. Sin embargo, la inversión en depósitos ha marcado máximos históricos a principios de 2019.

El inversor que se decanta por un depósito tiene un perfil conservador y busca el menor riesgo a pesar de que implique tener una rentabilidad baja.  

Los depósitos son una buena opción para aquellos clientes que buscan rentabilizar sus ahorros sin asumir grandes riesgos. La rentabilidad actualmente no es muy alta, pero se consigue el objetivo de hacer crecer el dinero.

Los depósitos son productos que aseguran la cantidad invertida, si hay cambios que se penalicen siempre serán sobre la rentabilidad generada. Además, los primeros 100.000€ están asegurados por el Fondo de Garantía al que esté adherido el banco que ofrece el depósito.  

La contratación de depósitos bancarios ofrece numerosas ventajas frente a otros productos del mercado. Una de las ventajas es que pueden ser contratados fácilmente, también son productos bancarios sencillos, ya que podemos conocer previamente su rentabilidad, el interés o las comisiones. Los depósitos cuentan con una garantía pública, el Fondo de Garantía de Depósitos del Banco de España se compromete a devolver hasta 100.000 por ahorrador y banco en caso de que la entidad bancaria quiebre. Son fáciles de entender y no precisan que el usuario tenga amplios conocimientos en finanzas o inversiones.

¿Qué son los depósitos y para qué sirven?


Los depósitos bancarios son productos de inversión que consisten en entregar una cantidad económica a una entidad bancaria para que lo guarde durante un período de tiempo determinado. Pasado este plazo, la entidad devuelve la cantidad depositada íntegra junto con unos intereses generados que se pactaron al contratarlo.

Un depósito bancario es el método de ahorro que más se ajusta a clientes con perfiles conservadores que busquen incrementar sus ahorros sin arriesgar demasiado. Estos productos ofrecen múltiples ventajas:

 

  • Garantizan la inversión inicial. Además, el Fondo de Garantía de Depósitos se compromete a devolver hasta 100.000 por producto y titular en caso de que el banco no pueda hacerlo.

 

  • Cancelación anticipada. Si el titular necesita acceder a la cuantía económica antes del período pactado la cancelación solo tendrá consecuencias sobre los intereses generados y no sobre el importe inicial.

 

  • Recomendable para ahorros parados. Los depósitos permiten obtener una rentabilidad adicional de nuestro dinero, en vez de tenerlo parado en una cuenta.

 

  • Producto transparente. El cliente conoce con total transparencia desde el primer momento qué rentabilidad exacta obtendrá por invertir su dinero, igual que la duración y la liquidez.

 

  • Sin necesidad de hacer un seguimiento constante de la inversión. La firma de intereses pactada en la firma del contrato se mantiene igual en la vida del producto sin sufrir variaciones.

 

  • Es un producto de inversión simple, son una sencilla forma de ahorrar, accesible y libre de amplios conocimientos financieros.

 

  • Plazos adaptados a las necesidades del cliente. El usuario encontrará una gran oferta de plazos de tiempo para contratar los depósitos.

 

  • Los usuarios que contraten depósitos con ventajas fiscales no abonarán nada a Hacienda hasta que no se efectúe la ganancia patrimonial.

 

Encontramos diferentes tipos de depósitos bancarios, el usuario elegirá el que más se adapte a sus intereses:

 

  • El plazo de duración de los depósitos diferencia varios tipos. Los grupos destacados dependen en función de si el cliente quiere ahorrar a corto plazo o largo plazo. La principal diferencia entre ambos productos es la fecha de vencimiento. Entre los depósitos a corto plazo, los más habituales son a tres meses o a un año. Los que tengan una fecha de vencimiento de más de 12 meses se consideran depósitos a largo plazo.

 

  • Los depósitos a la vista ofrecen la posibilidad de sacar el dinero invertido sin sufrir penalizaciones.

 

  • Los depósitos a interés variable se someten a los cambios que sufran algunos indicadores como el euríbor.

 

  • La rentabilidad de los depósitos estructurados también está sujeta a la variación de valores o índices bursátiles.

 

Los depósitos bancarios están indicados para los clientes que quieran rentabilizar sus ahorros sin correr grandes riesgos. Aunque la rentabilidad no es muy alta, consiguen hacer crecer tu dinero.

Decantándote por esta opción de ahorro puedes disfrutar de beneficios que no te ofrecen otros productos financieros del mercado. Por ejemplo, son muy fáciles de contratar, requieren trámites sencillos para la formalización de su contrato, su transparencia te permite conocer en todo momento sus intereses, sus comisiones y su rentabilidad y cuentan con un sistema de garantía pública.

Son productos muy accesibles y no implican grandes conocimientos sobre conceptos financieros.