Descubre las mejores hipotecas fijas

La cuota de las hipotecas fijas es la misma durante toda la vida del préstamo

En el comparador hipotecario de iAhorro puedes encontrar la mejor hipoteca fija del mercado. Este tipo de préstamos se caracterizan por su cuota fija durante toda la vida del préstamo hipotecario. El cliente siempre sabe cuánto va a tener que pagar sin sobresaltos. Compara los intereses, la TAE y las comisiones que ofertan cada entidad para escoger la que mejor se adapte a tus necesidades.

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Preguntas frecuentes sobre hipotecas fijas


Son aquellos préstamos hipotecarios cuya cuota mensual no varía a lo largo de la vida de la hipoteca. A diferencia de las hipotecas a tipo variable, el interés a pagar no variará en función de las posibles fluctuaciones que sufren los diferentes tipos de interés.

Las comisiones más frecuentes de las hipotecas son:

  • La comisión de apertura. Es el importe que el banco nos cobra por contratar una línea hipotecaria. Este coste suele rondar el 1% del total del préstamo concedido.
  • La comisión por amortización anticipada. Es el dinero que nos cobra el banco por pagar parte de nuestra deuda anticipadamente.
  • La comisión por Subrogación de la hipoteca. Anteriormente, en caso de cambiar la hipoteca a un tipo fijo a través de la subrogación, conllevaba que el cliente pagase una comisión del 0,50% si se realizaba en los 5 primeros años y del 0,25% en caso de realizarse posteriormente. La nueva ley hipotecaria, rebajará un máximo de 0,15 puntos porcentuales durante los tres primeros años y después, no cobrará nada. En este caso será gratis.
  • La comisión por cancelación es la que pagaremos cuando queramos cancelar el contrato de la hipoteca.

Los seguros vinculados a las hipotecas más frecuentes son:

  • El seguro de hogar. Permite al cliente cubrir los daños de su vivienda o ser multirriesgo. El seguro por daños cubre la estructura de la vivienda y el segundo cubre el interior de la vivienda, aunque esto depende de las condiciones que establezca cada aseguradora.
  • El seguro de vida. Los seguros de vida que vinculan algunas hipotecas cubren la deuda pendiente en caso del fallecimiento del titular o si padece una incapacidad que no le permita trabajar.
  • El seguro de protección de pagos. Este seguro cubre el pago de las cuotas mensual en caso de que el prestatario se quede sin trabajo o por invalidez temporal que le impida trabajar.

La nueva ley hipotecaria prohíbe las ventas relacionadas con la vinculación de productos financieros, entre ellos los seguros como condición para obtener una hipoteca. Las entidades financieras deberán ofrecer a sus clientes otras ofertas alternativas y permitir a sus clientes, en el caso de los seguros, la posibilidad de  contratar la póliza en otra entidad.

Sin embargo, los bancos pueden presentarte los seguros como una condición para aceptar la concesión de la hipoteca o como bonificación en el tipo de interés de la misma.  

La principal ventaja de este tipo de hipotecas es que el usuario sabe desde antes de firmar el importe que pagará. Puesto que todas las mensualidades serán iguales, desde la primera hasta la última, se evitan sobresaltos por las variaciones de los diferentes referenciales del mercado.

La nueva Ley hipotecaria solo obliga a los clientes a asumir los gastos de tasación. El resto de los gastos que conlleva contratar una hipoteca serán abonados por el banco (gestoría, IAJD, Notaría y los gastos del registro).

De los gastos anteriores, la partida del Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (IAJD) es la más cara y depende de cada comunidad autónoma. Esta cantidad oscila entre los 1.500 euros hasta los 6.000 euros y se determina en función del préstamo y de la comunidad en la que se sitúe la vivienda. El resto de los gastos que debe asumir la entidad podrían conllevar un desembolso que ronda los 1.000 y los 3.000 euros. Este impuesto lo pagan las entidades financieras.

Este cambio permite al cliente realizar un ahorro muy importante a la hora de formalizar la hipoteca. De esta manera, solo tendrá que hacer frente al coste de la tasación que puede oscilar entre los 300 y los 600 euros. Además, el cliente podrá elegir libremente a los tasadores que podrán ser personas físicas.  

Resulta muy habitual encontrar con que las entidades ofrecen una serie de seguros obligatorios si se quiere contratar la hipoteca o, al menos, que rebaja el diferencial en el caso de las hipotecas a tipo variable.

Seguros de hogar, de protección de pagos, seguro de tasación, de vida, swaps y otros seguros que cubren posibles alteraciones del tipo de interés son los más habituales de encontrar.

En ningún caso la contratación de estos seguros es obligatoria, aunque el banco podrá hacer bonificaciones por los productos que se contraten.

El cliente podrá presentar a su entidad pólizas alternativas que el banco deberá aceptar sin modificar las condiciones del préstamo.  

El prestamista es aquella persona física, aunque puede ser también persona jurídica, que participa en la hipoteca sin derecho de propiedad del inmueble pero que tiene la obligación de ser quien pague la deuda contraída en caso de que el hipotecado no se haga cargo.

Un aval bancario es una operación de garantía por la que un avalista, por ejemplo, un banco, garantiza que responderá al cumplimiento de una obligación de la persona a quien avala (normalmente cliente) ante un tercero (beneficiario), en caso de que el avalado no tenga capacidad de hacerlo.

Principalmente diferenciamos dos tipos de avales:

  • Aval personal: Una persona física o jurídica garantiza que asumirá el pago de la deuda y puede estar vinculada a propiedades o capitales.
  • Aval bancario: En este caso es una entidad quien garantiza el pago. Este tipo de aval constituye un respaldo financiero que otorga mayor seguridad, pero también conlleva los costes más elevados.

¿Cómo obtener las mejores hipotecas fijas?


En la actualidad, las entidades bancarias no suelen financiar el total de la compra de la vivienda. El importe máximo de los créditos hipotecarios suele situarse en el 80% por lo que realizar unos sencillos cálculos previos permite a los usuarios encontrar la hipoteca más adecuada para cada caso.

Con los tipos de interés situados en mínimos, las entidades han aumentado sus ofertas en las hipotecas a tipo fijo. Este tipo de préstamos hipotecarios son una gran opción para los usuarios, ya que conocen de antemano la cuota que se pagará desde el principio y hasta el final de la financiación.

A la hora de contratar una hipoteca fija lo más importante es calcular cuál será la cuota que se pueden permitir pagar. Para conocer este dato hay que saber que el porcentaje ideal que se debe destinar al pago de la hipoteca es el 30% del salario, aunque puede aumentarse hasta el 40%.

Uno de los aspectos más importantes antes de firmar una hipoteca a tipo fijo es comprender todos y cada uno de los puntos del contrato. El usuario debe fijarse en todas las cláusulas y seguros que hay ya que muchos bancos incluyen, de forma obligatoria, seguros como el de vida y hogar dentro del contrato de la hipoteca. Para contrarrestar estos seguros, la opción que debe emplear el futuro hipotecado es la de buscar nuevas hipotecas en busca de la adecuada. Nunca hay que contratar el primer préstamo hipotecario que ofrezcan.

Si existe cierta desinformación sobre el tema o la formación no es la adecuada, en iAhorro.com existe una comunidad de expertos independientes que informa y forma de manera gratuita a todos aquellos usuarios que así lo deseen. Se trata de la mejor opción antes de la firma de un contrato tan importante y con el que hay que convivir hasta la última cuota.

Los plazos de contratación de las hipotecas fijas pueden llegar hasta los 40 años, aunque lo más habitual suelen ser 30 años. En el caso de las hipotecas variables los plazos también pueden alcanzar los 40 años como máximo.