Cuáles son las mejores hipotecas variables

Encuentra la mejor hipoteca variable del mercado

Las hipotecas variables se caracterizan por tener un tupo de interés variable, en la mayoría de los casos depende del euríbor. Los clientes que tienen este tipo de hipotecas cuentan con un diferencial más bajo que el fijo al que tienen que sumarle el dato del euríbor. Estos préstamos se suelen actualizar de forma trimestral, semestral o anual.  La mayoría de los préstamos hipotecarios en España son variables.

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Preguntas frecuentes sobre hipotecas variables


Se trata de la modalidad de hipotecas más habitual en España y consistente en que el tipo de interés que se aplica a la hora del cálculo de la cuota mensual no es fijo. Este tipo de interés subirá o bajará en función del referencial con el que se haya contratado el préstamo hipotecario.

Acrónimo de Europe Interbank Offered Rate o Tipo Europeo de Oferta Interbancaria, es el tipo de interés aplicado por la mayoría de las entidades en Europa. Se trata del tipo de interés que paga de tasa un banco cuando otro le ha prestado dinero.

Otro índice es el IRPH (Índice de Referencia de Préstamos Hipotecarios). Este indicador es utilizado en las hipotecas a tipo variable para calcular los intereses que un cliente debe costear mensualmente por su hipoteca.

En las hipotecas variables encontramos las hipotecas en divisas. Estas son un tipo de hipotecas no sujetas a índices referenciales. Un ejemplo son las hipotecas en yenes.

Las hipotecas multidivisas se popularizaron entre 2000 y 2008, cuando el euríbor llegó a alcanzar máximos históricos, del 5,5 %, un momento en que los bancos ofrecían la posibilidad de contratar este tipo de hipotecas en otra moneda distinta al euro, por ejemplo, el yen o los francos suizos, y esto permitía disminuir el coste de los intereses.

Sin embargo, la cotización del yen se incrementó y los hipotecados en esta divisa descubrieron que la deuda que debían asumir (en euros) eran mayor que al principio.

Además del euríbor, en el mercado hipotecario existen otros diferenciales. Los más habituales que se pueden encontrar son:

 

  • IRS, se trata de un índice nuevo que comienza a emplearse por la banca para fijar los precios de hipotecas que llevan valederas desde abril del 2012 dentro del mercador financiero español.
  • Rendimiento interno de la Deuda Pública, indicador que se elabora a través de la rentabilidad media de la Deuda Pública en el mercado secundario. La ventaja de este índice es su total transparencia.
  • Mibor, principal índice hipotecario hasta que le arrebató el privilegio el euríbor. Está definido como el tipo de interés interbancario que se aplica en el mercado de capitales de Madrid.  

Las cláusulas suelo son una limitación en la bajada del tipo de interés aplicable a las hipotecas a tipo variable. Esto impide al usuario aprovecharse de los bajos tipos de interés ya que existe un límite inferior. Son cláusulas legales siempre y cuando se informe de ellas a los futuros hipotecados ya que no suelen venir en el contrato con ese nombre y hay que fijarse muy bien para poder detectarlas.

Con la aprobación de la nueva ley hipotecaria queda prohibido, de manera definitiva, que prácticas abusivas como son las cláusulas suelo aparezcan en el contrato de cualquier hipoteca. Por tanto, la nueva norma determina que, en el caso de las hipotecas variables, no se podrán establecer límites a la baja en el tipo de interés, es decir, si el índice de referencia del que depende tu hipoteca disminuye, tanto el interés como la cuota que debes pagar también descenderán.

La principal diferencia entre una hipoteca a tipo variable y una a tipo mixto reside en que la primera cuenta con un tipo de interés que oscila en función de la situación económica coyuntural. Por su parte, las hipotecas de tipo mixto cuentan con un primer periodo de su vida con una cuota fija y otro periodo final con un interés variable. Se trata, por lo tanto, de una combinación de hipoteca fija e hipoteca variable.

Encontramos diferentes tipos de hipotecas en función del cliente:

  • Las hipotecas a tipo fijo convienen a aquellos clientes conservadores y que no toleren el riesgo. Las cuotas que se deben pagar por estas hipotecas son fijas por lo que no tendrán que estar pendientes de las variaciones de índices de referencia.
  • Las hipotecas a tipo variable son la mejor opción cuando el valor del índice de referencia no sea elevado o esté en negativo. En este caso, el cliente podrá pagar menos dinero en sus cuotas.
  • Las hipotecas a tipo mixto son idóneas para los clientes que quieran beneficiarse de las ventajas de los dos tipos de hipotecas anteriores o si en el momento que contrate la hipoteca el índice de referencia es elevado y quiere disfrutar de sus posibles variaciones en el futuro.

¿Cómo encontrar las mejores hipotecas variables del mercado?  


Las hipotecas variables son las que más se contratan en España y cuya principal característica es que el tipo de interés puede variar en función del referencial con el que cuenta. La ventaja principal que tienen los usuarios que contratan este tipo de préstamos hipotecarios es que ante una baja del tipo de interés la cuota mensual que pagan baja, es decir, tendrán que pagar menos al mes por su hipoteca.

Las hipotecas variables disponen de varios índices de referencia como el IRS, el Rendimiento de la Deuda Pública o el Mibor que ha sido sustituido en la actualidad por el euríbor, referencial más utilizado por los bancos en europeos.

El euríbor (Europe Interbank Offered Rate) es el tipo de interés europeo de oferta interbancaria, es decir, el tipo que abona la mayoría de entidades en Europa por el dinero que le han prestado.

Otro tipo de hipoteca relacionada con este índice referencial es la hipoteca mixta.

Las hipotecas mixtas se caracterizan por combinar el pago de una cuota anual mensual a tipo de interés fijo durante un período de tiempo establecido, generalmente durante los primeros años del préstamo, y el resto de años hasta el vencimiento se aplicará un tipo de interés que variará dependiendo de índices referenciales como el euríbor.

La principal ventaja de las hipotecas mixtas es que durante el plazo en que el interés es fijo y la cuota que debes pagar no varía podrás tener estabilidad financiera. En el plazo en que el interés es variable, si el índice de referencia adopta niveles negativos podrás beneficiarte de pagar menos en tus cuotas. Los bancos no te pueden cobrar más del 0,5% por la comisión por amortización anticipada.

Uno de los aspectos más importantes antes de firmar una hipoteca a tipo variable es comprender todos y cada uno de los puntos del contrato. El usuario debe fijarse en todas las cláusulas y seguros que hay, especialmente hay que estar atentos a aquellas que hacen referencia a una posible cláusula suelo, ya que las entidades no las mencionan específicamente y en caso de una baja de los tipos de interés en torno al 0%, la cuota no bajaría de la cláusula establecida.

Para combatir este tipo de desinformación, la mejor opción para el futuro hipoteca es la de asesorarse con expertos como los que hay en la Comunidad de iAhorradores. La información y formación que pueden aportar pueden suponer un gran ahorro a la hora de contratar la hipoteca más adecuada.