• responde la pregunta de Anónimo
    Creado: 12/01/2018
    Seguros

    Buenos días,

    En parte estoy de acuerdo con lo que indica Antonio Gallardo.

    Pero debemos entender unos conceptos previos:

    1. Ahorro: por extraño que parezca el término ahorro se diferencia enormemente de otro llamado "inversión". El primero no es especulativo sino acumulativo y parte de la intención de retirar excedentes de renta actual y transportarlos al futuro con un cierto tipo de interés que permite - al menos - estimar que el dinero actual mantendrá su poder adquisitivo batiendo el IPC soportado. Si el poder adquisitivo futuro es menor que el actual nos hemos empobrecido y el concepto "ahorro" es ineficaz.
    2. Inversión: se parece bastante a lo anterior pero con un matiz y es que ya no tenemos un tipo de interés sino que "apostamos" por ciertos activos o por derivados referenciados a algún activo o commodity de forma especulativa. Nuestro rendimiento futuro irá condicionado a la diferencia de valor entre el momento de compra de los activos y el momento de venta de los mismos o la rentabilidad que puedan dejar estos a su vencimiento si es que la tenian implícita - como las letras, bonos y obligaciones de la deuda soberana. En este tipo de operaciones existe riesgo y se puede ganar o todo lo contrario. Desde luego, la composición y naturaleza de los activos afectos o referenciados hará que la probabilidad de pérdidas sea mayor si reducimos el plazo de la inversión y para ello es importantísimo contar con una referencia de la volatilidad esperada del producto. El triángulo Rentabilidad|Plazo|Riesgo es absolutamente aplicable en este tipo de soluciones.
    3. Interés técnico: en seguros no se aplica un interés financiero (TAE, TIR, TIN, interés compuesto o simple) que podamos resolver con una calculadora financiera o una excel. Es, de hecho, imposible saber qué rentabilidad real nos dejará un cierto producto sabiendo las cuatro variables típicas (aportación, periodicidad, interés y tiempo).  Porque nos falta otra que quedará aclarada en el siguiente punto y que suele ser absolutamente opaca: los gastos.
    4. Provisiones matemáticas de balance: cuando aportamos 1000€ a un seguro no se invierten 1000€ sino las provisiones matemáticas de balance. ¿Eso qué es? Pues a esos mil euros le tendremos que descontar los gastos de administración de la aseguradora derivados del contrato, las comisiones que paga al vendedor -en el caso de OVB, se trata de un sistema piramidal en el que hay hasta 7 niveles de subcontratación comercial y eso en un producto de ahorro con intereses de mercado cercanos al 0 ó 1% lo cual, para mi leal saber y entender, no lo aguanta el producto sin pasar factura al cliente-, descontará también el coste de un eventual regalo pues es gasto comercial, publicidad, la prima de Consorcio y el coste de cualquier cobertura de vida riesgo - fallecimiento y/o invalidez - que proporcione el seguro. Todos esos gastos se restan de la prima pagada, los 1000€, y lo que queda es lo que se ahorra realmente o lo que se invierte. A ese "sobrante" que es la provisión matemática se le aplica el tipo de interés - que por eso se llama "técnico" y no de otro modo.

    Visto esto ya estamos en condiciones de entender qué te pasa.

    Si los gastos se han comido una parte 600€ de 2000€ ya tienes un indicador. 

    Si quieres ejercer el derecho de rescate - que consiste en recuperar las provisiones matemáticas de balance antes del vencimiento acordado del contrato - te llevarás "lo que queda" después de deducir los gastos y sumarle el interés que haya producido.

    En ciertos modelos comerciales se suele decir al cliente "No lo saques ahora, que pierdes, espera a empatar" lo cual implica estar en ese círculo años. Mi consejo es dejar de alimentar el bolsillo ajeno e intentar perder lo que hasta ahora se ha perdido pero no más.

    En otras líneas con gastos reducidos o en otras soluciones se puede vivir el futuro sin esa sangría.

    Saludos,

    Carlos Lluch
    @carloslluch
    esbroker.es

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