Encuentra las mejores tarjetas sin comisiones

Compara en iAhorro las mejores tarjetas sin comisiones del mercado

Paga, saca dinero y financia tus compras sin pagar comisiones. Aprovéchate de los beneficios de las tarjetas sin comisiones encontrando la que mejor se adapte a tus necesidades. Estas tarjetas permiten hacer cualquier operación en territorio nacional, fuera de España suelen cobrar, por ejemplo, por sacar dinero en un cajero o por hacer el cambio de divisa al pagar con otra moneda.

Preguntas frecuentes sobre tarjeta sin comisiones


Es importante fijarse bien en las comisiones que las entidades pueden cobrar a la hora de contratar las tarjetas bancarias. Un ejemplo son las de emisión y mantenimiento y cuyo importe variará en función de la entidad emisora.

La comisión de emisión es una cantidad económica fija anual que se abona en el momento en que entidad bancaria emite la tarjeta bancaria.

La comisión de mantenimiento es la cuantía que los bancos cobran por administrar, gestionar y mantener tu tarjeta.

Aunque no es lo habitual algunas tarjetas permiten sacar dinero en cualquier cajero, sea cual sea su servidor. Las comisiones que se pagan por sacar dinero de un cajero que no es el de nuestra entidad es elevado.

Por último, cuando se viaje al extranjero las entidades cobran comisiones tanto por pagar con tarjeta como por disponer de efectivo de un cajero y son varias las comisiones que pueden cobrar.

Una comisión es el importe sobre el valor total de una transacción que los bancos cobran a sus clientes a cambio de beneficiarse de sus servicios.

 

Las tarjetas sin comisiones nacen para ofrecer al cliente la posibilidad de hacer uso de una herramienta de pago sin que le cobren por disponer de ella. El usuario se ahorra los gastos asociados a la tarjeta bancaria simplemente por el hecho de tenerla, teniendo como única preocupación su utilización de forma responsable.

 

Las tarjetas sin comisiones son todas aquellas que no cobran absolutamente nada por tenerla. No tienen comisión por concesión ni por mantenimiento anual, tampoco cobrarán ningún tipo de importe a la hora de sacar dinero ni por pagar con ella.

Otros tipos de tarjetas son las tarjetas de crédito o de débito.

Las tarjetas de crédito ofrecen la posibilidad a los usuarios de adquirir bienes o servicios sin disponer del dinero suficiente para ello mediante una línea de crédito. El usuario contrae una deuda con el banco que deberá saldar en un pago o en diferentes cuotas mensuales. En caso de realizar un pago único, cada mes el banco envía a sus clientes un resumen que alberga las diferentes operaciones efectuadas en los treinta días anteriores.

Las tarjetas de débito son instrumentos financieros mediante los que un cliente puede realizar pagos solo con el dinero disponible en su cuenta. Estas tarjetas son emitidas por un Banco o Caja de Ahorros. El pago en las tarjetas de débito se carga directamente en el saldo de la cuenta a la que está asociada. Por lo que, para contratar una tarjeta de débito, el cliente debe tener una cuenta de ahorros o corriente.  

 

Tener una tarjeta bancaria sin comisiones permite poder disponer en cualquier momento de crédito sin pagar por contar con esta facilidad de dinero inmediato. Este tipo de tarjetas bancarias es muy útil para personas que hacen un uso continuo de ellas a la hora de pagar sus compras o de disponer de efectivo en cualquiera de los cajeros que hay disponibles.

Hay que tener en cuenta, no obstante, que cuando se dispone del crédito se pagan intereses por el dinero usado.

Hasta octubre del 2015, las comisiones de los cajeros se establecían, por norma general, en función de la red a la que perteneciesen las entidades bancarias. Es decir, los cajeros se agrupaban según fuesen Servired, Sistema 4b o Euro 6000 y, además, cobraban entre sí unas comisiones por operación. Sin embargo, el Consejo de Ministros aprobó el Real Decreto-Ley 11/2015, por el cual se prohibió que las entidades titulares de los cajeros cobraran las comisiones directamente a los titulares de las tarjetas, sino que el cobro de la comisión la cobra el titular del cajero a la entidad emisora de la tarjeta, quien podrá repercutir esa comisión al titular.

Encontrar una tarjeta de crédito sin comisiones, de débito o de prepago puede ser muy sencillo a través de comparadores de productos bancarios como iAhorro.com. A través de un análisis personalizado se puede encontrar la mejor tarjeta bancaria del mercado ideal sin comisiones.

¿Cómo conseguir las mejores tarjetas sin comisiones?


El reagrupamiento de deudas ha tomado gran protagonismo gracias a las tarjetas de crédito con transferencia de saldos ya que permite unir en una única tarjeta todas las deudas que se tienen. De esta manera, el usuario afronta con único tipo de interés ese débito, siendo más cómodo y beneficioso.

Además, algunas entidades permiten la cancelación de la deuda sin intereses durante un tiempo determinado. Posteriormente, será la propia entidad la que establezca el tipo de interés que cobra durante el resto de los periodos.

Lo habitual es que la entidad que ofrece la tarjeta de crédito con transferencia de línea de crédito financie todo el importe de la deuda, aunque dependerá de las características del usuario y del nivel de deuda que tenga.

Estas tarjetas permiten realizar todo tipo de operaciones, desde pago en establecimientos hasta disponer de efectivo en cajeros. Para elegir la mejor tarjeta de crédito con transferencia de saldos hay que conseguir toda la información previamente y en caso de no entenderla pedir asesoramiento a profesionales independientes que orienten sobre el tema. Conocer los intereses que cobran por ella, así como todas las comisiones y las garantías que poseen, permitirá elegir la mejor tarjeta y con mayores beneficios para el usuario.

Los tipos de comisiones más comunes que conllevan las tarjetas bancarias son:

  • La comisión por emisión: es la comisión que las entidades bancarias cobran a sus clientes por entregarles la tarjeta bancaria.

 

  • La comisión por mantenimiento: es el importe que el usuario debe pagar al banco realizar las gestiones que requieren las tarjetas bancarias.

 

  • La comisión por segundo beneficiario: es la cantidad económica a pagar por permitir a otra persona que utilice tu tarjeta.

 

  • La comisión por retirada de efectivo en cajeros: es la comisión que el usuario debe abonar a su banco si extrae dinero con su tarjeta de crédito de un cajero.

 

  • La comisión por consultar el saldo o realizar movimientos en cajeros: esta es la comisión por informarse sobre el importe disponible en tu cuenta o en  algún cajero.

 

  • La comisión por realizar pagos en el extranjero: Los clientes que realicen operaciones bancarias en países de la zona euro tendrán que pagar menos comisiones que los clientes que utilicen su tarjeta en países de fuera de la Eurozona.

 

  • La comisión por pago aplazado: Las tarjetas de crédito ofrecen la posibilidad de devolver el importe concedido en plazos diferentes, pero esta opción conlleva una comisión todos los meses por aplazamiento.