Laura Martínez, portavoz de iAhorro
“El Banco Central Europeo (BCE) celebrará este jueves 18 de diciembre de 2025 su última reunión del año y todo apunta a que será una cita sin grandes sorpresas. Con la información que tenemos ahora mismo sobre la mesa, todo indica que el organismo europeo que preside Christine Lagarde mantendrá los tipos de interés otra vez en el 2%, prolongando la pausa que ya viene aplicando desde hace 4 meses. No se esperan grandes anuncios, pero sí mensajes importantes que pueden marcar el rumbo en 2026.
¿Por qué no se atreve a mover tipos ahora? El motivo principal es que la economía europea se mueve en un punto bastante equilibrado. Por un lado, el crecimiento sigue siendo moderado, pero estable, y por otro, la inflación está mucho más controlada que hace un par de años y se sitúa cerca del objetivo del 2% que se ha marcado el propio BCE (en noviembre se situó en el 2,2% en la eurozona). En este escenario, no hay una urgencia clara para subir o bajar los tipos en esta reunión de diciembre.
Además, las previsiones del BCE reflejan precisamente esa estabilidad: la economía de la eurozona crecerá alrededor del 1,2% en 2025, con una inflación media ligeramente por encima del 2%, que bajará en 2026 y volverá a acercarse al objetivo en 2027. Estas cifras invitan a la calma y a mantener el actual nivel de tipos mientras se sigue observando cómo evolucionan los precios, los salarios y el consumo.
Por eso, más allá de la decisión concreta (que todo apunta a que será mantener los tipos tal y como están), lo importante de esta reunión será el mensaje que lance Lagarde. Lo normal es que insista en que seguirá tomando decisiones “mes a mes”, sin comprometerse a cambios inmediatos y dejando claro que la prioridad sigue siendo controlar la inflación. Y es que, aunque en Estados Unidos la Reserva Federal (FED) ha empezado a recortar tipos de forma bastante contundente, esto no obliga al BCE a hacer lo mismo ahora. De hecho, en Europa los mercados han reaccionado con un euríbor algo más alto, lo que refuerza la idea de que el organismo europeo no siente presión para mover ficha este mes de diciembre.
¿Cómo afecta esto al mercado hipotecario? La estabilidad de los tipos oficiales suele traducirse, aunque no siempre de forma inmediata, en un mercado hipotecario más previsible. En los últimos meses, esta pausa del BCE ya ha permitido que los bancos compitan entre ellos y ajusten a la baja sus ofertas. A partir de ahora es posible que todo empiece a normalizarse y ya no veamos tantos movimientos por parte de las entidades.
En el caso de las hipotecas variables, el efecto más directo viene a través del euríbor. Aunque este indicador ha repuntado un poco en los últimos meses y no depende solo del BCE, la expectativa es que, con el mantenimiento de tipos, el euríbor no vuelva a repuntar con fuerza, si no que se mantenga más o menos en el umbral actual, algo por encima del 2%.
¿Qué pasará en 2026? El escenario más probable es que los tipos se mantengan alrededor del 2% durante los próximos meses. Eso sí, si la economía europea sigue comportándose mejor de lo esperado y la inflación no termina de bajar del todo, no se puede descartar que en 2026 el Banco Central Europeo empiece a plantearse pequeñas subidas de tipos.
Por eso, para quienes estén valorando firmar una hipoteca, este momento puede ser una buena ventana de oportunidad para analizar bien qué tipo de interés encaja mejor con su perfil. La estabilidad actual permite elegir con más tranquilidad entre una hipoteca fija o mixta (las variables siguen sin ser muy atractivas), teniendo en cuenta que el escenario a medio plazo ya no es tan claramente bajista como algunos pensaban hace unos meses”.
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