El euríbor es el principal índice de referencia del mercado hipotecario en España y uno de los indicadores financieros más seguidos dentro de la eurozona. Su evolución influye directamente en el coste de las hipotecas a tipo variable y en otros productos financieros vinculados a los tipos de interés.
En estos momentos hay 24 bancos en el panel que ofrecen datos para confeccionar el euríbor a cada plazo. Españoles son Banco Santander, BBVA, CECABANK y CaixaBank.
El euríbor se calcula para distintos plazos, en función del tiempo al que los bancos se prestan dinero entre sí. Por eso, no existe un único euríbor, sino varios, cada uno con un uso concreto:
- Euríbor a 1 semana y 1 mes: reflejan la financiación a muy corto plazo. Se utilizan principalmente en el ámbito financiero y técnico, no en hipotecas.
- Euríbor a 3 y 6 meses: referencias a corto y medio plazo, habituales en productos financieros y en algunas hipotecas con revisiones más frecuentes.
- Euríbor a 12 meses: es el más utilizado en España y el principal índice de referencia de las hipotecas a tipo variable, con revisiones generalmente anuales.
En la práctica, cuando se habla del valor del euríbor, normalmente se hace referencia al euríbor a 12 meses, por ser el que más impacto tiene en las cuotas hipotecarias.
Aunque suele aparecer en los titulares cuando registra fuertes subidas o bajadas, el euríbor responde a una serie de factores económicos y monetarios que determinan su comportamiento a lo largo del tiempo. Comprender qué elementos influyen en su evolución permite interpretar mejor sus movimientos y anticipar cómo pueden afectar a la economía familiar y a la financiación en general.
Impacto de la inflación en la previsión del euríbor
La inflación es el principal indicador que tiene en cuenta el Banco Central Europeo para definir su política monetaria. El objetivo del BCE es mantener la estabilidad de precios, situando la inflación en niveles cercanos al 2% a medio plazo.
Para lograrlo, el organismo ajusta los tipos de interés oficiales, con el fin de estimular la economía cuando la inflación es baja o enfriarla cuando los precios crecen de forma excesiva.
En diciembre de 2024, la inflación de la eurozona se situó en el 2,4%, tras una clara tendencia descendente desde los máximos registrados en 2022 y principios de 2023, marcados por la crisis energética y el encarecimiento de las materias primas.
Este descenso progresivo de la inflación permitió al BCE iniciar su programa de bajadas de tipos, lo que favoreció una moderación del euríbor y reforzó las expectativas de estabilidad o descensos adicionales durante 2025.
La política del BCE y su influencia directa en el euríbor
El Banco Central Europeo presta dinero a las entidades financieras a través de las operaciones principales de financiación, generalmente a una semana. No obstante, los bancos también se financian entre sí en el mercado interbancario, donde se calcula el euríbor.
Existe una relación directa entre los tipos oficiales del BCE y el euríbor:
- Cuando el BCE sube los tipos de interés, el coste de la financiación bancaria aumenta y el euríbor tiende a subir.
- Cuando el BCE reduce los tipos, el precio del dinero baja y el euríbor suele descender.
Un ejemplo claro de esta relación se produjo durante el largo periodo en el que el BCE mantuvo los tipos de interés en el 0%, acompañado de fuertes inyecciones de liquidez. Como consecuencia, el euríbor se situó en valores negativos durante varios años, algo inédito hasta entonces.
Las expectativas de nuevas bajadas de tipos o de mantenimiento de una política monetaria más flexible siguen siendo uno de los principales factores que condicionan la previsión del euríbor.
Crecimiento económico y contexto internacional
El crecimiento económico de la eurozona también influye de forma indirecta en el euríbor. Una economía en expansión suele ir acompañada de mayor demanda de crédito, lo que puede presionar al alza los tipos de interés. Por el contrario, un crecimiento débil o estancado favorece políticas monetarias más acomodaticias.
Además, el euríbor no es ajeno al contexto internacional. Las decisiones de otros bancos centrales, como la Reserva Federal de Estados Unidos, así como la evolución de las principales economías mundiales, influyen en los flujos de capital y en la estabilidad de los mercados financieros europeos.
Tensiones geopolíticas y su impacto en los mercados
Las tensiones geopolíticas, los conflictos internacionales o las crisis energéticas pueden generar incertidumbre en los mercados, aumentar la volatilidad y afectar a las expectativas de inflación y crecimiento.
Este tipo de factores externos puede condicionar las decisiones del BCE y, en consecuencia, la evolución del euríbor, incluso aunque los fundamentos económicos internos se mantengan estables.
Conclusión: claves para entender la evolución del euríbor
La previsión del euríbor está marcada por una combinación de factores económicos, monetarios y geopolíticos. La moderación de la inflación, las decisiones del BCE y el contexto económico general explican la tendencia más estable o bajista observada durante el año.
Por ello, para anticipar la evolución del euríbor y su impacto en hipotecas y préstamos, es fundamental seguir de cerca estos indicadores y entender cómo interactúan entre sí.
Puedes consultar en este enlace la previsión y evolución del euríbor en 2026.
