El Banco Central Europeo (BCE) es el organismo encargado de definir la política monetaria de la zona euro. Una de sus principales herramientas son los tipos de interés oficiales, que marcan el precio del dinero y sirven de referencia para el conjunto del sistema financiero europeo.
Estos tipos influyen directamente en cuánto cuesta pedir dinero prestado y en la rentabilidad de los ahorros. Cuando el BCE sube los tipos, el crédito se encarece y se busca frenar la inflación; cuando los baja, el objetivo es estimular la economía facilitando el consumo y la inversión. Si decide mantenerlos, suele ser una señal de espera para evaluar cómo están funcionando las medidas ya adoptadas.
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¿Cómo afectan los tipos del BCE a las hipotecas?
Las decisiones del BCE tienen un impacto directo en la economía real. Empresas y familias notan los cambios en forma de préstamos más caros o más baratos, y los bancos ajustan sus ofertas de financiación y ahorro en función de estos movimientos.
En el caso de las hipotecas, la relación es especialmente clara. Los tipos oficiales influyen en el euríbor, índice al que están referenciadas la mayoría de las hipotecas variables en España. Cuando los tipos suben, el euríbor suele hacerlo también y las cuotas hipotecarias aumentan. Cuando bajan, ocurre lo contrario y las mensualidades pueden aliviarse.
Además de este impacto directo, existen otros efectos importantes. Una política de tipos bajos durante periodos prolongados incentiva la demanda de vivienda y fomenta la competencia entre bancos, que pueden ofrecer condiciones más atractivas en hipotecas fijas y mixtas. También facilita la refinanciación o subrogación de préstamos, permitiendo a los hogares aprovechar la estabilidad del mercado para mejorar sus condiciones.
En las hipotecas fijas, el efecto es más indirecto, pero igualmente relevante, ya que condiciona los precios que ofrecen las entidades. La combinación de tipos estables y un euríbor controlado genera previsibilidad, lo que ayuda a las familias a planificar sus finanzas y tomar decisiones informadas sobre nuevas hipotecas o posibles renegociaciones.
Por otro lado, los movimientos del BCE influyen en la percepción de riesgo de los bancos: subidas inesperadas pueden endurecer los criterios de concesión, exigiendo mayores ingresos o ahorros previos. Asimismo, afectan a los productos de ahorro y depósito, lo que condiciona la capacidad de los hogares para afrontar el pago de la hipoteca.
Última reunión del BCE: 5 de febrero de 2026
Este jueves 5 de febrero de 2026 el Banco Central Europeo ha celebrado su primera reunión del año, una cita que ha servido a su presidenta, Christine Lagarde, y al conjunto del Consejo de Gobierno para marcar el tono de la política monetaria de los próximos meses. El contexto económico ha invitado a la continuidad y, tal y como descontaba el mercado, el organismo ha mantenido los tipos de interés oficiales en el 2%, el mismo nivel en el que se encontraban desde junio de 2025.
Después de varios meses con el precio del dinero sin cambios, el banco central no ha tenido grandes incentivos para mover ficha. La inflación ha estado mucho más controlada que hace un par de años y se ha acercado al objetivo del 2%, mientras que la economía europea ha seguido creciendo, aunque a un ritmo moderado. En este escenario de equilibrio, tocar los tipos habría podido generar más riesgos que beneficios: subirlos habría enfriado aún más la actividad y bajarlos demasiado pronto podría haber reavivado las tensiones en los precios.
El BCE ha mantenido los tipos en el 2% y ha reforzado un mensaje de prudencia: seguirá yendo reunión a reunión, analizando los datos antes de plantear cualquier cambio en el precio del dinero. Más allá de la decisión concreta, la clave ha vuelto a estar en el mensaje. Lagarde ha insistido en la cautela y en una estrategia basada en observar la evolución de la inflación y del crecimiento antes de comprometerse con fechas cerradas para futuras bajadas. "Las perspectivas siguen siendo inciertas, principalmente por la incertidumbre que continúa habiendo por la política comercial global y las tensiones geopolíticas", ha afirmado la presidenta del BCE.
¿Y cómo ha afectado esto a las familias? Principalmente, ha aportado estabilidad. Con los tipos oficiales congelados durante tanto tiempo, el mercado también se ha calmado. El euríbor se ha mantenido ligeramente por encima del 2% durante los últimos meses y debería seguir moviéndose en niveles similares a corto plazo, evitando subidas bruscas en las cuotas de quienes revisen su hipoteca variable.
Además, este entorno más previsible anima a los bancos a competir entre ellos, ajustando precios y lanzando mejores ofertas, especialmente en hipotecas fijas y mixtas. Para quienes han estado pensando en comprar vivienda o cambiar su hipoteca, el momento ha seguido siendo propicio para comparar y negociar condiciones.
En definitiva, el BCE ha arrancado el año sin sobresaltos y ha prolongado la pausa iniciada en 2025. Para los hogares, esto se ha traducido en algo muy valorado tras años de fuertes cambios: mayor tranquilidad y más capacidad para planificar sus finanzas.
¿Qué ha hecho el BCE en sus reuniones anteriores?
El Banco Central Europeo ha adoptado decisiones graduales sobre los tipos de interés a lo largo de los últimos años, buscando un equilibrio entre control de la inflación y apoyo a la economía. A continuación se analiza cada reunión y su impacto, incluyendo los datos de tipos oficiales desde enero de 2024 hasta febrero de 2026.

Entre enero de 2024 y febrero de 2026, el BCE pasó de tipos elevados del 4% a niveles más moderados, aplicando reducciones progresivas para controlar la inflación y al mismo tiempo aliviar la presión sobre la economía. Las primeras reuniones de 2024 mantuvieron los tipos en 4%, mostrando firmeza frente a la inflación, mientras que a partir de junio de 2024 se iniciaron descensos graduales hasta llegar al 3% en diciembre, suavizando el coste de los préstamos y favoreciendo el mercado hipotecario.
En 2025, esta tendencia continuó con reducciones desde el 2,75% en enero hasta el 2% en junio, estableciendo un nivel predecible y estable. Desde entonces, hasta la reunión de febrero de 2026, los tipos se han mantenido en el 2%, reflejando un mensaje de prudencia y consolidando la estabilidad para hogares y empresas, con previsibilidad para hipotecas variables y continuidad en la política monetaria del BCE.
¿Cuándo es la próxima reunión del BCE?
El calendario de reuniones del BCE incluye varias citas de política monetaria a lo largo del año. Aunque las fechas pueden sufrir ligeros ajustes, estas son las próximas reuniones previstas:
- - 19 de marzo de 2026
- - 30 de abril de 2026
- - 11 de junio de 2026
- - 23 de julio de 2026
- - 29 de octubre de 2026
- - 17 de diciembre de 2026
Cada una de estas citas será clave para anticipar posibles cambios en los tipos de interés y para entender cómo pueden evolucionar tanto la economía como las hipotecas en los próximos meses.
Iremos actualizando este artículo a medida que el Banco Central Europeo va tomando decisiones.
