Hipotecas puente: una forma de cambiarte de casa teniendo una hipoteca vigente

Nerea Gastesi I

Hay que tener en cuenta los riesgos que conlleva esta hipoteca antes de plantearse contratarla

Hipotecas puente: una forma de cambiarte de casa teniendo una hipoteca vigente

Cuando compramos una vivienda no significa que nos vayamos a quedar en ella hasta el resto de los días. Puede ocurrir que por necesitar más espacio, irnos a otro lugar o, simplemente, por cansarnos de nuestra vivienda actual queramos cambiarnos a otra. Pero… ¿Qué ocurre si nuestro inmueble actual tiene una hipoteca?

Normalmente se tarda entre 20 y 30 años en terminar de pagar una hipoteca, por lo tanto, es probable que cuando hayamos decidido comprar otra casa tengamos este préstamo pendiente. Para estas situaciones existe una hipoteca concreta: la hipoteca puente.

Una hipoteca puente consiste la unión de una hipoteca actual con una nueva. Dicho de otra manera, sería la combinación de la hipoteca que se está pagando en ese momento y la nueva que se va a constituir. Por lo tanto, habrá un periodo de tiempo en el que la cuota que estemos pagando aglutine dos préstamos distintos. 

Además, se establece un periodo en el que tendremos que vender la casa antigua y, así, quedarnos tan solo con la hipoteca de la casa actual. Éste suele oscilar entre los 2 y los 5 años.

La cuota que se paga durante este periodo puede ser:

   -Ordinaria: amortizamos capital e intereses.

   -Con carencia de capital: durante el periodo en el que tengamos las dos viviendas solo pagaremos intereses, no capital. Es una forma de pagar menos cuota durante esta etapa.

   -Con cuota reducida: pagaremos el total de los intereses y un poco de capital, es decir, es un punto intermedio entre las opciones anteriores.

¿Cuál es la mejor opción? Dependerá de nuestra situación económica y de la carga que pueda soportar.

Por lo tanto, cuando vendamos la primera casa pasaremos a tener una hipoteca al uso. Esto significa que no estaremos toda la vida del préstamo con una hipoteca puente, sino que solo la tendremos de esa manera como máximo 5 años.

Asimismo, se trata de una hipoteca con garantía, es decir, cuenta con las dos viviendas como seguro. En caso de que no se pueda asumir el pago de la cuota el banco se quedaría con ambas propiedades.

¿Y cuáles son las características de una hipoteca puente? Podemos resumirlas en los siguientes puntos:

   -Financiación del 100%. Esto será posible siempre que lo que quede de pagar de la primera hipoteca no supere el 80% de valor de tasación de las dos viviendas.

   -El periodo de amortización de este tipo de hipoteca suele situarse entre 30 y 45 años.

   -El análisis de solvencia que realizará el banco será más exhaustivo. Al fin y al cabo, el propietario asume la deuda de dos casas, por lo tanto, la entidad debe tener la seguridad de que el cliente podrá asumir esta carga financiera.

Si cumplimos todos estos requisitos podremos optar a una hipoteca puente. Pero… ¿Y si la cuota de esta hipoteca es demasiado elevada? Una opción es poner en alquiler la vivienda que dejamos hasta que la vendamos para que la cuota que cobremos al inquilino nos ayude a soportar la carga de la hipoteca puente. 

Por otro lado, el hecho de tener entre 2 y 5 años para vender la propiedad nos da la seguridad de que podremos conseguir la mayor rentabilidad posible de la propiedad. Esto significa que el dinero que consigamos de la venta nos ayudará a recuperarnos económicamente.

Ojo con los inconvenientes

La hipoteca puente es una buena alternativa para mudarnos de una casa u otra, pero como en cualquier operación hipotecaria es importante evaluar los riesgos que conlleva:

   -Si no conseguimos vender la vivienda en el plazo estipulado volveremos a tener dos hipotecas con sus cuotas e intereses correspondientes. Esto podría poner en riesgo nuestra economía.
   -Cuanto más tiempo pase más valor perderá la vivienda. Cuanto antes la vendamos mejor.
   -Los bancos analizan con mayor rigor a los usuarios que solicitan una hipoteca puente por la carga que conlleva. Podría ocurrir que tras el estudio no nos concedan dicho préstamo.

Si no me conceden la hipoteca puente… ¿Qué alternativas tengo?

En el caso de que el banco no nos conceda una hipoteca puente para cambiarnos de vivienda podemos explorar diferentes alternativas:
   -Vender la primera vivienda antes de comprar una nueva. Tendremos el dinero para realizar una amortización total de la hipoteca y constituir otra para el nuevo inmueble.
   -Contratar una hipoteca que nos permita saldar la deuda pendiente y poder pagar la compra de una nueva vivienda.


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